Cuatro de cada 10 estudiantes y académicos subió de peso y 33 por ciento manifestó que tuvo problemas de sueño, derivado del confinamiento por la pandemia por Covid19, señala datos recabados a través de una investigación que realiza la Facultad de Nutrición de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

María del Lourdes Silva y María del Lourdes Meza Jiménez, directora y catedrática de la Facultad, indicaron que el estudio lo realiza la alumna María José Cielo Salazar, en el cual se han identificado algunos aspectos importantes de los estilos de vida y de cómo han sufrido cambios las personas durante el proceso de la pandemia.

Entre los datos compartidos destaca que 28% de los cambios en el horario del sueño se atribuyó a la pandemia de salud; la mayoría de los entrevistados manifestó que durante el confinamiento comenzaron a dormir más tarde, tendencia que representa a un 33%, y que fue más significativo en el caso de los estudiantes. "Se observó que los alumnos se estaban durmiendo después de la media noche".

El horario para despertar también se modificó en relación con el horario de sueño igual en comparación con los hábitos tradicionales que se tenían. “Al dormirse más tarde el estudiante se despierta más tarde, y esto a nivel nutricional afecta a las personas, porque los horarios tienen mucho que ver con el funcionamiento biológico del organismo humano. En la noche el cuerpo humano utiliza el descanso para reparar tejidos y reponerse de todas las actividades realizadas durante el día. Incluso hay sustancias que se secretan en presencia de absoluta oscuridad como es el caso de la melatonina”.

Apuntó que cuando la gente se está durmiendo más tarde, a nivel crononutrición que es el área de la nutrición que estudia estos efectos, se encontrará que se están afectando todos estos sistemas biológicos que se están desarrollando en el organismo humano.

Agregó que otro factor que se valoró en la comunidad UPAEP fue el ejercicio, y se identificó que las personas que no hacían ejercicio, lo comenzaron a hacer y las que hacían ejercicio lo dejaron de hacer –estas últimas quizá lo dejaron de hacer porque cerraron todos los espacios abiertos para la actividad física- y eso influyó para ejecutarlo.

Meza Jiménez comentó que, con respecto a los horarios de comida, se analizó si hubo cambios al momento de desayunar, comer o cenar o espacios para sus refrigerios. Se encontró que este aspecto no impactó tanto a los miembros de la comunidad universitaria, es decir, de manera general estuvieron comiendo a sus horas durante la pandemia.

Dijo que en la investigación también se buscó conocer la práctica de ayuno que algunas personas realizan, puesto que muchas veces se convierte en una tendencia que no es controlada correctamente por las personas y se encontró que el 78% de la comunidad UPAEP durante la pandemia no realizó ninguna práctica de ayuno; el 33% lo lleva a cabo porque se les olvida desayunar y sólo el 8.6% lo realiza por salud.

Indicó que entre algunas conclusiones que se tienen del presente estudio, señalan que no hubo grandes impactos en los estilos de vida relacionados con la alimentación de los miembros de la comunidad UPAEP.

Expresó que otro factor que se analizó fue el peso corporal y la percepción del peso corporal, dentro de los resultados se observó que el 33.5% ha perdido peso; el 27% mantuvo su peso, pero el 39.5% incrementó su peso corporal. Agregó, cabe resaltar que al preguntar sobre la percepción del peso corporal sin documentar la mayoría manifestó que sí habían subido de peso; pero cuando se hizo el estudio y análisis de cada caso, se observó que no es tan abrupta dicha situación del peso corporal.

María del Lourdes Meza comentó que como población es necesario concientizarse de la importancia que tiene la alimentación en la salud de las personas y que cada individuo debe preocuparse y ocuparse por tener una mejor versión de cada uno para gozar de una mejor calidad de vida.

De igual forma, Lourdes Silva enfatizó que el buen manejo que se dio de manera general en la universidad, se debió en parte a todas las actividades y recomendaciones que estuvieron diseñadas para estudiantes y colaboradores de la universidad durante la pandemia de salud, que fue desde la atención psicológica, atención nutricional, talleres en línea sobre hábitos de alimentación entre otras acciones.

Por último, invitó a las personas interesadas en mejorar su calidad de vida en el ámbito nutricional, emocional, psicológico y desde la fisioterapia, visitar el Centro de Salud Integral UPAEP, que se localiza en la 9 Poniente 2309, Barrio de Santiago, o solicitar informes al conmutador de la universidad.

El tener un buen hábito del sueño, buenos hábitos alimenticios, el contar con un horario destinado para el ejercicio, siempre será algo positivo que se verá reflejado en la salud de las personas, concluyó la académica.

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