Irazema Hernández, Verónica Pérez y Karen Tlahuizo andan trepadas en el cuarto piso y desde ahí brincaron y aplastaron al patriarcado. Su fórmula, es la crítica social cargada de una alta dosis de buen humor, con la que transforman las emociones de sus audiencias en el placer de reír a carcajadas.

Estas tres mujeres tomaron el desafío de posicionar a la payasa como una artista integral capaz de emitir un discurso, ya sea desde el humor o la protesta con la meta de quebrar los estereotipos inculcados por una cultura machista arraigada a la sociedad, por ende, al circo que por años las invisibilizó.

Ellas dominan la payasería, que era exclusiva de los hombres, así que ni Marcelio Orbés, ni Charles Chaplin, pioneros de este arte, jamás hubieran imaginado que algún día se realizaría un Festival Internacional de Payasas como el de “Vabieka”, que desde este 24 al 29 de mayo se efectúa en la ciudad de Puebla.

Las presentaciones artísticas, talleres, charlas y proyección de películas se realizarán en la Casa de la Cultura, el andador del Complejo Cultural Universitario (CCU) de la BUAP, la Plaza de la Democracia, el zócalo capitalino, Breve Espacio y Foro Cultural Karuzo, con exponentes de Colombia, España, Perú, Chile, Argentina y México.

PAYASAS RESISTIENDO

En el siglo pasado las payasas eran solo acompañantes de espectáculos o sustitutas del payaso enfermo o ausente, en este último caso tenían que travestirse para representar a su compañero.

Sin la posibilidad de construir un personaje propio las primeras payasas, surgidas allá por los años 80s, apostaron por la creación de un humor transgresor que reivindicara los derechos de las mujeres y denunciara sus problemáticas, como la violencia de género.

La historia de la payasa invitó a Verónica y Karen, allá por el 2018 que se conocieron, a realizar un análisis feminista no solo sobre las particularidades estéticas y artísticas de esta disciplina, sino también a una reflexión sobre la mujer riente y risible en la vida misma, sobre todo en el espacio público. Así surgió el primer Festival Internacional Vabieka.

Un año después con “¡Ahí vienen las payasas ¡” realizaron su segunda edición en dónde fortalecieron su discurso feminista. La pandemia de Covid- 19 se interpuso y es hasta ahora que con el slogan “Payasas Resistiendo” tomarán el espacio público con un festival en el que retribuirán económicamente a todas las participantes.

HISTÓRICAMENTE SE NOS HA NEGADO EL PLACER A REÌR A CARCAJADAS

Irazema Hernández recuerda que de niña le decían que no se riera en la calle para evitar que la gente pensara que estaba loca, lo cual no comprendía al ver a los hombres riéndose y divirtiéndose en los parques, en los cines, en las canchas de futbol, etc.

“El humor es sentir placer, es catártico, es resistencia, es disfrutar de mi cuerpo, de mis emociones y de mi libertad. No pueden decirnos en dónde sentir placer y en dónde no. Las mujeres siempre vamos por las calles con tensión. No juzgamos a los hombres, pero ellos sí pueden ocupar los espacios con humor. A nosotras se nos ha relegado a reír solo en la cocina”.

Explicó que ser payasa es desafiar los parámetros de la belleza femenina establecida, porque es reconocerse como ridícula o fea por hacer gestos o ruidos extraños, además de revalorizar esta arte escénica para que la sociedad machista deje de pensar que a las payasas solo les van a ver las tetas o las nalgas.

Con el personaje de “Ira Clown” Irazema transitó de actriz a payasa, y ahora se divierte más que antes sin importarle cómo se mire frente al espejo “ser fea no está mal, que en una pirueta se me vean los calzones tampoco está mal, uso calzones y a los hombres también se les ven los calzones cuando hacen arte circense”

Verónica Pérez, quien es gestora cultural y creadora de “Concepta Espectáculo”, dijo que “Vabieka Fest” está rompiendo estereotipos de lo que la gente piensa que es una payasa, que solo se presenta en fiestas infantiles o en hospitales; además de que están generando una red de mujeres que de reivindica y visibiliza la comicidad femenina.

“Mostramos el trabajo de las mujeres en esta disciplina y nos apropiarnos del espacio generando reflexión y citica. La payasería es una herramienta de transformación social porque hablamos de feminismos, de medio ambiente, de la paz y así, desde este arte, las mujeres seguimos resistiendo”.

Aunque Verónica reconoció que existen payasas en todo el país, consideró que la mayoría se concentran en la Ciudad de México, Veracruz, Michoacán y Puebla, por lo que el festival será una herramienta que permita agruparlas en un movimiento nacional en el que tejan alianzas.

Karen Tlahuizo inició como payasa hospitalaria y durante ese trayecto comprendió lo importante que era abordar las problemáticas sociales de las mujeres, así que desarrolló una metodología de trabajo con la cual aborda desde la improvisación hasta el manejo del movimiento y del entrenamiento vocal.

Es por ello que le incomoda que le digan “payasita”, pues esta arte escénica es un oficio que requiere de formación por lo que decidió dedicar su vida a la resignificación de la payasa con un personaje solista llamado “Sonia Noticias”.

Para Karen es importante visibilizar el trabajo de las mujeres, por lo que todas las participantes del festival serán retribuidas económicamente, de no hacerlo dijo que estarían romantizando su discurso, así que invitó a la ciudadanía a continuar con aportaciones en fondeo, acudir a talleres con costo y a la compra de souvenirs de “Vabieka Fest”.

Para realizar aportaciones puedes buscar a Verónica Pérez, directora administrativa de Vabieka al número 222 449 7425 y la cartelera completa en Facebook o Instagram: Vabieka.