Isaac Felipe Alonso padecía cáncer de estomago. Hace unos años, empezó a vender dulces en los alrededores del atrio de Catedral, para juntar dinero y poder estudiar en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Lo logró. Fue aceptado en la Facultad de Contaduría Pública.


Este martes, trascendió la muerte de este joven, quien llamó la atención también porque promocionaba sus productos en Instagram y Facebook, a través de las cuentas de “Dulce estudiante”. Isaac Felipe recibió apoyo por todos lados. Continuó con su venta para cubrir los gastos de sus estudios. Hace unos meses, dio positivo a COVID19. Lo superó. 
Sin embargo, en este proceso, le fue detectado un sarcoma de tejido blanco, un tipo de cáncer poco frecuente que comienza en los tejidos que conectan, sostienen y recubren otras estructuras del cuerpo.  Se supo que este mal que atacamúsculos, grasa, vasos sanguíneos, nervios, tendones y revestimiento de articulaciones, estaba en el estómago; por tanto, compartió que le ocasionaba severas dolencias. Hace como tres meses, específicamente el 12 de octubre, a través de su cuenta de FB, confesó que tenía miedo, porque sería operado al otro día; incluso, pidió consejos para estar más tranquilo, como también oraciones para que ”primeramente Dios todo salga bien”.
Una semana más tarde, Issac informó que ya estaba en su casa, en recuperación, aunque con ganas de llorar, porque le habían dado una “muy mala noticia”, sobre la cual prefirió no abundar, por lo que pidió comprensión para entender su estado de ánimo.
Para finales de noviembre, volvió a solicitar ayuda en esta red social, porque no recibía la atención necesaria en el hospital, con el fin de encontrar un especialista; “estoy sufriendo demasiado al igual que mi familia si hay alguna forma que puedan apoyarme brindándome información sobre algún especialista o algún lugar específico donde me puedan atender sería una ayuda enorme; por favor, si tienen alguna información para poder tratarme me ayudaría a aliviar mi dolor…” 
El pasado 23 de diciembre, destacó ya tenía cita con el oncólogo en el Hospital del IMSS San José y confió en tener el tratamiento para sanar; “disculpen que los moleste sabrán de algún servicio de taxi económico pregunto porque vivo muy lejos del hospital y es muy costoso el trasladarme desde donde rento”.
La última vez que escribió en Facebook fue en Navidad, cuando pidió a Dios: “donde mires, veas alegría y lo que toques sea amor, que lo que sientas sea paz y hacia donde camines sea tu felicidad, Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo…”