Para encontrar correspondientes de los fenómenos actuales en relación con fenómenos antiguos, tenemos que realizar un ejercicio comparativo de semejanza entre lo moderno y lo antiguo, es así, que tomando como referencia las ideas de Polibio (210- 125 A. C.) quien propuso la idea de un gobierno mixto, producto de la combinación de las tres constituciones simples o formas de gobierno positivas: monarquía (gobierno de uno); aristocracia (gobierno de pocos) y democracia (gobierno de muchos), a estas formas de gobierno las podemos clasificar como buenas y las podemos llamar clásicas, ya que han estado presentes en todos los tiempos.

Ahora bien, existe una combinación distinta, con un aspecto negativo a las tres constituciones simples o formas de gobierno expuestas en el párrafo anterior, continuando con la terminología empleada por Polibio, estas tres constituciones o formas de gobierno negativas son: tiranía (gobierno de uno); oligarquía (gobierno de pocos) y oclocracia (gobierno de muchos), a estas tres constituciones se les atribuyen vicios y fallas que las hacen ser malas formas de gobierno; ahora imaginemos una combinación de las tres constituciones malas (tiranía, oligarquía y oclocracia) al resultado de la combinación de las tres formas de gobierno malas, el filosofo político Michelangelo Bovero, la bautizó con el nombre de Kakistocracia.

La Kakistocracia reúne los vicios, los males y los defectos de las tres constituciones negativas, representaría el más bajo de los gobiernos, se trata de un gobierno irresponsable, aberrante, por tanto con una naturaleza arbitraria, sería el gobierno de los peores, la pésima república; para estos gobiernos la transparencia no solo es un problema, sino un obstáculo para poder tomar decisiones arbitrarias, que no son sometidas ni al conocimiento público y mucho menos al voto popular; la rendición de cuentas en estos gobiernos no está presente en la mente de sus representantes, sus acciones de gobierno son todas a través del ocultamiento, que es la constante.

Ahora bien, existen dos términos que no tienen definición en el diccionario de la Real Academia Española, éstos son: eunomia y su contrario la disnomia, ambas palabras provienen de la mitología griega, el primero, designa a la diosa de las leyes y la legislación, que en el orden político era la deidad del disciplinado y buen gobierno; la disnomia significa desorden civil, ilegalidad y trastornos sociales, este término era considerado demoníaco, ya que traía el desajuste y la ilegalidad en el orden social.

Actualmente, los gobiernos en general tienen un común denominador, este es, que en sus funciones públicas está presente la ilegalidad, la irresponsabilidad y el ocultamiento de los asuntos que por su naturaleza son públicos, ya que un funcionario de cualquier nivel de gobierno, hace un contrato tácito con la sociedad a la que representa, esto implica que, aunque no está escrito en papel dicho contrato, existe en el ámbito del orden jurídico aplicable a la función pública, es decir, todas las normas jurídicas, desde las constituciones políticas de los países, los tratados internacionales y las leyes secundarias, establecen marcos de responsabilidad y de cumplimiento para todo servidor público, por lo que los actos del Estado y de sus representantes son y deben ser públicos, ya que lo que no se hace a la vista del público, conlleva en su origen ilegalidad e ilegitimidad.

En este orden de ideas, las normas jurídicas establecen derechos y obligaciones, así como las sanciones en caso de no apegarse a los marcos jurídicos correspondientes, por otro lado, existen instituciones creadas por el Estado, que tienen como principal función hacer cumplir las normas jurídicas, aplicando las medidas de apremio y sanciones que se desprenden por una disnomia en el servicio público, a lo anterior se le conoce como rendición de cuentas horizontal, pero también, como ciudadanos contamos con mecanismos que permiten sancionar a los servidores públicos que no cumplen con su función y que traicionan la confianza depositada en ellos, este mecanismo se le conoce como rendición de cuentas vertical y es el que aplicamos en cada elección, ya sea cada tres o seis años, dependiendo el cargo público por el que estemos votando.

En la próxima entrega, abordaremos a las instituciones creadas por el Estado para aplicar la rendición de cuentas horizontal, entre éstas se encuentra el b y otras entidades que tienen funciones específicas para prevenir, detectar y sancionar responsabilidades administrativas y hechos de corrupción.

Twitter @David_CabreraC Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.