Si bien es cierto que una corriente religiosa hace un llamado a la unidad, también lo es que, a mi juicio, todas las corrientes religiosas e incluso a las no religiosas, es decir los libre pensadores, deben hacer un llamado, pero no solo a la unidad sino más bien a que la ciudadanía esté mejor informada.

A una semana de elecciones, vale la pena reflexionar en la vida política que llevan los ciudadanos, fincada en las redes sociales.

Uno de los malos factores

Es vergonzoso que a estas fechas aún se mueva a la gente desinformada mediante el denominado hombre de influencia o influenciador (influencer)

En primer término lo que se sabe de ellos es que, un influencer, es una persona que cuenta con cierta credibilidad sobre un tema concreto, y por su presencia e influencia en redes sociales puede llegar a convertirse en un referente para una marca.

Si aplicamos con precisión esa definición se considera que se utilizan en el sector comercial.

Sin embargo es vergonzoso –reitero- que mucha gente aún se deje guiar por ellos cuando se trata de tomar decisiones para la elección de gobernantes.

Reciben dinero

Ahora se sabe que más de 80 influencers habrían prestado su imagen a partidos políticos y desde la noche del sábado 5 se registraron en redes sociales opiniones de diversos personajes para apoyar, entre otros al PVEM con la intención de influir entre los usuarios, esto a pesar de que el Instituto Nacional Electoral (INE) ya había establecido la restricción de propaganda electoral.

En mi opinión los denominados influenciadores no tiene culpa alguna, pues tengan dinero o no, lo necesiten o no, a quien le dan pan que llore. Lo que sí refleja esa práctica es la ignorancia de gran parte de la ciudadanía de edades entre los 18 y 40 años.

Ahora bien se podría decir que detrás de todo influencer existe un producto, y si hay un producto que interesa a la gente, existe una empresa o negocio interesado en venderlo.

Luego entonces los influencer “son aquellos actores sociales, independientes con capacidad para influir en las actitudes de las audiencias desde las redes sociales virtuales, en competencia y cohabitación con los medios de comunicación profesionales”.

Hasta ahí estoy de acuerdo pero nunca compararlos con líderes sociales, pues como hemos visto la citada figura que ejerce una influencia tienen su campo de acción en el sector comercial, y desde ese punto de vista ellos buscan comercializar sus opiniones, lo que no los hace culpables de vender su opinión a un partido político.

Sin embargo es una bajeza humana recomendar a tal o cual persona, como si fuera un producto e induzca a la gente y decida votar por ella para que ocupe un cargo público, esto si es un error de los influencers.

La desinformación, el factor más peligroso

Pero retomando el asunto de la ignorancia social, es más vergonzoso ver que mucha gente a estas fechas esté mal informada, habiendo tantos medios que le brindan material de calidad.

El error de la sociedad

El mal de la gente radica en dejarse llevar por lo primero que ven, lo primero que encuentran en las redes sociales o en los diferentes canales que proporcionan mala información, a través de videos falsos o con trucos que hacen creer algo o en alguien.

La falta de investigación

A pesar de que la gente tiene espacios durante el día para buscar más información de un asunto, una persona o algún dato que les llega a sus WhatsApp, solo se quedan con eso y lejos de verificar esa información, la comparten dándola por cierta, sin percatarse que, en muchos casos esa información es antigua y hasta ya fue desmentida en algún momento, estos últimos datos los podría conocer el usuario, si investiga situaciones, nombre o nombres involucrados, fechas del hecho o los hechos. Esos datos fácilmente se pueden encontrar en un buscador en línea.

Verifique la calidad de medios de comunicación que acostumbra

Los medios de comunicación masiva no siempre son confiables, a pesar de que algunos tengan un gran auditorio, es necesario que la gente busque ya, a los periodistas más experimentados y serios de los medios, también es hora de que busque programas especializados, no solo en deportes sino en otras áreas, como medicina, nutrición, economía, psicología y seguridad pública.

Sin información no hay unidad social

Es importante precisar que la unidad no se construye en un pueblo desinformado o manipulado con aparente información.

Y en el caso de lo que señala la iglesia católica “es tiempo de comenzar a trabajar en la unidad” ¿Qué unidad puede haber entre los ciudadanía? cuando la confusión, debido a la desinformación, es generadora de intrigas, envidias y rencores.

Y si, como lo dijo el Papa, hay que combatir ‘la enfermedad mortal de la división’, creo que la sociedad requiere de una cuarentena porque esa división ya no es una simple enfermedad, sino otra pandemia, porque muchos, pero muchos grupos sociales, incluidos partidos políticos, deberían estar ya en terapia intensiva. Y todo esto no se sabe mucho debido a la D E S I N F O R M A C I O N.

Porque si se lograra erradicar esa “enfermedad de la división” entonces sí se podrá comenzar a servir a la sociedad.

Ojalá la sociedad tenga más interés en obtener información de calidad pero también en ser más responsable e investigadora para validar la información que recibe y que comparte.

¿No cree usted?