La lucha contra el cáncer es una carrera contra el tiempo. Cuanto antes se lo detecta, más grandes son las posibilidades de sobrevivir. Por eso, desde hace tiempo los científicos investigan la posibilidad de encontrar indicios de los tumores a partir de análisis de sangre.

Estos análisis de laboratorio rastrean el ADN libre circulante (ADNlc): cuando las células cancerosas se desintegran, las proteínas típicas del tumor o fragmentos de su material genético suelen desembocar en la sangre. Entonces, una biopsia líquida, a través de la secuenciación del genoma puede detectar las firmas de la metilación típicas del cáncer, que son patrones de fijación en este ADN.

Este fin de semana en París, los nuevos datos presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) 2022, mostraron la precisión de los análisis de sangre de detección temprana de múltiples cánceres (MCED, por sus siglas en inglés) en los primeros estudios en desarrollo.

Las nuevas pruebas MCED en desarrollo pueden detectar una señal de cáncer común de más de 50 tipos diferentes de cáncer y predecir de dónde proviene la señal en el cuerpo. La señal surge de pequeñas secuencias de ADN tumoral circulante (ctDNA) en la sangre que tienen algunos patrones diferentes del ADN no tumoral.

En el estudio PATHFINDER presentado en esta cumbre de expertos de Europa, la prueba MCED detectó una señal de cáncer en el 1,4 % de 6.621 personas de 50 años o más que no sabían si tenían cáncer, y se confirmó el cáncer en el 38% de las personas con una prueba positiva.

De 6.290 personas que no tenían cáncer, el 99,1% recibió un resultado negativo en la prueba. Entre aquellos con un resultado positivo en la prueba, el tiempo para lograr la resolución del diagnóstico (es decir, encontrar el cáncer o decidir que no había evidencia de malignidad que requiriera más investigación) fue de 79 días en promedio. Entre los participantes con una prueba de detección positiva, la resolución del diagnóstico se logró dentro de los tres meses para el 73%.

“Los resultados son un paso importante para las pruebas de detección temprana del cáncer porque mostraron una buena tasa de detección para las personas que tenían la enfermedad y una excelente tasa de especificidad para las que no tenían cáncer. En las personas con una prueba positiva, tomó menos de dos meses confirmar el diagnóstico y tomó un poco más si no tenían cáncer principalmente porque los médicos optaron por realizar estudios de imágenes y luego repetirlos por segunda vez varios meses más tarde”, explicó la autora principal del estudio, Deb Schrag, del Centro de Cáncer Memorial Sloan Kettering de Nueva York, EEUU.

“Un hallazgo importante fue que pocos participantes con una prueba de detección de falso positivo requirieron múltiples procedimientos invasivos, como endoscopías y biopsias. Este hallazgo debería ayudar a disipar las preocupaciones de que estas pruebas podrían causar daño al generar procedimientos innecesarios en personas que se encuentran bien”, completó Schrag.

La autora del estudio destacó la importancia de la detección estándar actual para un gran abanico de tumores, como el cáncer de mama y el colorrectal, mientras que las pruebas MCED se están refinando y validando para cáncer de páncreas, intestino delgado y estómago, en los que no hay opciones de detección temprana disponibles en la actualidad.

Si bien estudio de mostró que hay esperanza en el horizonte para detectar cánceres que actualmente no se pueden identificar de manera temprana, por supuesto se necesita muchos más investigaciones y muestras más grandes. “Las pruebas deben refinarse para que distingan mejor el ADN tumoral de todo el resto del ADN que circula en la sangre”, señaló Schrag y agregó: “Es fundamental tener en cuenta que el propósito de la detección del cáncer no es disminuir la incidencia del cáncer, sino disminuir la mortalidad por cáncer”.

El estudio presentado en este Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica 2022 es la primera investigación prospectiva que muestra que una prueba MCED puede detectar cáncer en pacientes con cáncer no diagnosticado, ya que estudios anteriores usaron pruebas solo en pacientes que ya tenían cáncer.

Actualmente se están realizando varios estudios adicionales, incluido un importante ensayo clínico aleatorizado que inscribió a 140.000 personas asintomáticas en Inglaterra para investigar la eficacia clínica de las pruebas de MCED en los resultados del cáncer.

“Necesitamos ensayos comparativos en todos los tipos de cáncer para averiguar si acceder a una prueba de detección temprana afecta la morbilidad y la mortalidad. También necesitamos saber cómo las pruebas benefician a los pacientes y cómo discutir los resultados con ellos. Necesitamos algunas de estas respuestas antes de poder calcular el impacto económico de la introducción de las pruebas MCED en la práctica clínica habitual”, dijo Fabrice André el copresidente científico de la Sociedad Europea de Oncología.