El Semáforo Delictivo califica en rojo a 15 estados de México en delitos de crimen organizado. Estos estados obtienen las tasas más altas en los delitos homicidio, secuestro, extorsión, narcomenudeo y robo de vehículo: Zacatecas, Colima, Baja California, Morelos, Sonora, San Luis Potosí, Estado de México y Chihuahua.

No son los únicos, a la lista de estados en rojo se agregan Tlaxcala, Quintana Roo, Querétaro, Nayarit, Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Coahuila y Baja California Sur.

Todos ellos suman la mayor cantidad de rojos en los delitos de crimen organizado en el primer semestre del año. Sin embargo, hay algunos como Tamaulipas que, aunque no aparece en la lista porque en tasas compara bien contra otros estados, sí tiene zonas muy calientes, sobretodo en la franja fronteriza. Esto se replica en estados como Sinaloa o Guerrero.

Homicidio

“En todos estos delitos, el indicador de mayor preocupación y relevancia es el homicidio; sabemos que está directamente relacionado a ejecuciones de narcotráfico. No son homicidios ordinarios, el 80% o más de los homicidios en México son por mercado negro de drogas”, informó Santiago Roel, director del Semáforo Delictivo.

Este primer semestre se comporta de manera muy similar al año pasado. Los homicidios son prácticamente los mismos, con una ligera disminución del 1%, por lo que se mantiene la tasa anualizada de 28 víctimas de homicidios por cada cien mil habitantes, una de las más altas del mundo, sólo superada por El Salvador, Honduras, Venezuela, Sudáfrica y Brasil.

“Comparamos mal contra el mundo y contra nosotros mismos, es por mucho el peor resultado en los últimos 20 años”, advirtió Roel, “este es un tema muy puntual, directamente relacionado a una causa muy específica que el Gobierno Federal no ha querido atender: el mercado de drogas. Las zonas del país con tasas más altas de homicidio son aquellas en donde dos o más cárteles se pelean la plaza, ya sea para producir, importar, traficar o vender alguna sustancia prohibida. Con plata y plomo colapsan al Estado de Derecho y se extienden a otros delitos”.

“No es un tema de policías estatales, es un tema federal. Mientras México no se atreva a quitarles el negocio mediante la regulación de algunas sustancias, seguiremos padeciendo este infierno. Tanta resistencia a resolver el tema me hace pensar mal. Hay políticos, de muy alto nivel, muy interesados en que no se regulen las drogas. No encuentro otra explicación”, enfatizó el directivo.

Delitos Socio-familiares, foco rojo

Los delitos socio-familiares han subido en el año y se reportan en rojo: Violación con 33%; Violencia Familiar, 24%; Lesiones dolosas (riñas), 12%; y Feminicidio con 4% de incremento.

“Este es un tema igual de preocupante que el de crimen organizado. Estamos viviendo uno de los años más violentos. Si bien es cierto que los robos y el secuestro han bajado por la pandemia y el confinamiento, por el otro lado, nos ha explotado la violencia que se da en casa, en donde los agresores y las víctimas son familiares y muchas de las víctimas son menores de edad. Urge una labor preventiva a fondo por parte de todos, autoridades y sociedad”, comentó Santiago Roel, “no podemos quedarnos cruzados de brazos, no es un tema policíaco, es social y familiar, afectado por una mala estrategia nacional de salud y de economía.”

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha insistido mucho en las causas sociales de la violencia; pero su administración se ha encargado de golpear a la inversión privada, el mercado libre y la competencia. Cada día vemos mayor y peor intervención estatal y eso ha tenido un efecto muy negativo. Si se sigue insistiendo en ello y, por otro lado, pateando el bote en el tema de regulación de drogas, este sexenio cerrará como el peor en violencia y delincuencia. Lo que mal empieza, mal acaba”, finalizó Roel.