Estados Unidos lanzó un “ataque a gran escala” contra Venezuela en la madrugada del sábado y dijo que su presidente fue capturado y sacado del país tras meses de intensa presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, en una extraordinaria operación nocturna anunciada por el presidente Donald Trump en redes sociales horas después del ataque.

De momento no queda claro si existe autoridad legal para el ataque —y si Trump consultó al Congreso de antemano. La sorprendente acción militar estadounidense, que sacó del poder al presidente en funciones de una nación, evocó la invasión de Panamá por parte de Estados Unidos que llevó a la rendición y captura de su líder, Manuel Antonio Noriega, en 1990, exactamente 36 años atrás el sábado.

La secretaria de Justicia estadounidense Pam Bondi dijo que Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentarían cargos tras una acusación en Nueva York. Bondi prometió en una publicación en redes sociales que la pareja “pronto enfrentará toda la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”.

Maduro y otros funcionarios venezolanos fueron acusados en 2020 de conspiración para cometer “narcoterrorismo”, pero no se sabía previamente que su esposa había sido acusada y no queda claro si Bondi se refiere a una nueva acusación. De momento se desconocen los detalles de las acusaciones contra Flores.

Se escucharon múltiples explosiones, así como aviones volando a baja altura sobre la capital, Caracas, al tiempo que el gobierno de Maduro acusaba inmediatamente a Estados Unidos de atacar instalaciones civiles y militares. El ejecutivo venezolano calificó el operativo de “ataque imperialista” e instó a los ciudadanos a salir a la calle.

Ante la incógnita del paradero de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumirá el poder bajo la ley venezolana. No hubo confirmación de ello, aunque sí emitió un comunicado tras el ataque.

“Desconocemos el paradero del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores”, afirmó Rodríguez. “Exigimos al gobierno de Donald Trump prueba de vida inmediata”.

Según Trump, Maduro “ha sido, junto con su esposa, capturado y trasladado fuera del país. Esta operación se realizó en conjunto con las fuerzas de seguridad de Estados Unidos. Más detalles a continuación”. El mandatario convocó una conferencia de prensa el sábado por la mañana.

El ataque en sí duró menos de 30 minutos, y las explosiones —al menos siete— hicieron que muchos salieran corriendo a las calles. Otros recurrieron a las redes sociales, donde dijeron haberlas visto y oído. Algunos civiles venezolanos y miembros del ejército murieron, según Rodríguez, la vicepresidenta, sin dar un número.

Se desconoce si habría más acciones por delante, aunque Trump dijo en su publicación que los ataques se llevaron a cabo “con éxito”.

Mike Lee, senador republicano de Utah, publicó en X que había hablado con el secretario de Estado, Marco Rubio, que lo informó sobre el ataque. Según dijo, Rubio le contó que Maduro “ha sido arrestado por personal estadounidense para ser juzgado por cargos penales en Estados Unidos”.

La Casa Blanca no respondió a las preguntas sobre el destino del vuelo en el que iban Maduro y su esposa. En marzo de 2020, Maduro fue acusado en el Distrito Sur de Nueva York de conspiración para cometer “narcoterrorismo”.

Maduro apareció por última vez en la televisora estatal el viernes, durante una reunión con una delegación de funcionarios chinos en Caracas.

El ataque se produjo después que el gobierno de Trump dedicara meses a aumentar la presión sobre el presidente venezolano, incluyendo un importante despliegue de fuerzas estadounidenses en aguas sudamericanas y ataques contra embarcaciones en el Pacífico oriental y el Caribe acusadas de transportar drogas. La semana pasada, la CIA estuvo detrás de un ataque con drones en una zona de atraque que se cree fue utilizada por cárteles de la droga venezolanos —la primera operación directa conocida en territorio venezolano desde que Estados Unidos inició los ataques en septiembre.

Hasta el viernes, el número conocido de ataques contra embarcaciones ascendía a 35, que causaron al menos 115 fallecidos, de acuerdo con las cifras anunciadas por el gobierno estadounidense. Trump ha justificado las operaciones contra embarcaciones como una escalada necesaria para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y afirmó que su país está inmerso en un “conflicto armado” contra los cárteles de la droga.

Maduro había criticado estas operaciones como un esfuerzo apenas velado para derrocarlo.

Algunas calles de Caracas se llenan

Individuos armados y miembros uniformados de una milicia civil tomaron las calles de un barrio de Caracas considerado durante mucho tiempo un bastión del partido gobernante. Al amanecer, algunas personas se reunieron y exigían la liberación de Maduro, sosteniendo carteles con la imagen del presidente.

En otras zonas de la capital, las calles estaban vacías horas después del ataque. Varias zonas de la ciudad seguían sin electricidad, pero los vehículos circulaban libremente.

Un video grabado en Caracas y en una ciudad costera no identificada mostraba trazas y humo nublando el cielo, mientras repetidas explosiones silenciadas iluminaban el cielo nocturno. Otros videos mostraban un paisaje urbano con autos circulando por una autopista mientras las explosiones iluminaban las colinas detrás de ellos. Los videos fueron verificados por The Associated Press.

También se pudo ver humo saliendo de un hangar en una base militar en Caracas. Otra instalación militar en la capital estaba sin electricidad.

“El piso se estremeció. Esto es horrible. Se escuchaban explosiones y aviones”, dijo Carmen Hidalgo, una trabajadora de oficina de 21 años, con la voz temblorosa. Caminaba con prisa acompañada por dos familiares de regreso de una fiesta de cumpleaños. “Sentimos como que el aire te golpeaba”.

El gobierno de Venezuela respondió al ataque con un llamado a la acción. En un comunicado, indicó que Maduro había “ordenado la implementación del decreto que declara el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista”.

Ese estado de emergencia le otorga el poder de suspender los derechos individuales y de ampliar el papel de las fuerzas armadas.

El sitio web de la embajada de Estados Unidos en Venezuela, que lleva cerrado desde 2019, emitió un aviso a los ciudadanos estadounidenses en el país señalando que estaba “al tanto de reportes de explosiones dentro y alrededor de Caracas”.

“Los ciudadanos estadounidenses en Venezuela deben refugiarse donde se encuentren”, indicó la nota.

Primeras reacciones

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) advirtió a todos los pilotos comerciales y privados de Estados Unidos que el espacio aéreo sobre Venezuela y la pequeña nación insular de Curazao, justo frente a la costa del país al norte, estaba vetado “debido a los riesgos para la seguridad de vuelo asociados con la actividad militar en curso”.

Las comisiones de las Fuerzas Armadas en el Senado y la Cámara de Representantes, que tienen jurisdicción sobre cuestiones militares, no han sido notificadas por la Casa Blanca de ninguna acción, según una persona familiarizada con el asunto, que habló bajo condición de anonimato.

Legisladores republicanos y demócratas en el Capitolio han expresado profundas reservas y objeciones rotundas a los ataques estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico cerca de la costa venezolana, y el Congreso no ha aprobado ninguna autorización concreta para el uso de la fuerza militar en esas operaciones en la región.

El congresista de Connecticut, Jim Himes, el demócrata de mayor rango en la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, afirmó no haber visto ninguna evidencia que justificara que Trump atacara a Venezuela sin la aprobación del Congreso y exigió un informe inmediato del gobierno estadounidense sobre “su plan para garantizar la estabilidad en la región y la justificación legal de esta decisión”.

El subsecretario de Estado, Christopher Landau, dijo que la acción militar y la captura de Maduro suponen “un nuevo amanecer para Venezuela” y, en un mensaje en X horas después del ataque, afirmó que “el tirano se ha ido”. Su jefe, Marco Rubio, repitió un mensaje de julio que decía que Maduro “NO es el Presidente de Venezuela y su régimen NO es el gobierno legítimo”.

Cuba, partidaria de Maduro y un histórico rival de Washington, pidió a la comunidad internacional que responda a lo que su presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez calificó de “ataque criminal”. “Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada”, escribió en X.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán también condenó la operación.

El presidente de Argentina, Javier Milei, elogió el anuncio de Trump, del que es aliado, acerca de la captura de Maduro con el eslogan político que suele emplear para celebrar los avances de la derecha: “¡Viva la libertad, carajo!»

Con información de AP News

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