La relación comercial entre México y Estados Unidos enfrenta un nuevo reto con la entrada en vigor de los aranceles impuestos por el gobierno estadounidense el día de mañana 4 de marzo. Esta medida, promovida bajo el argumento de proteger la seguridad nacional, podría traer consigo importantes consecuencias económicas y políticas, tanto para México como para Estados Unidos apuntó Derzu Daniel Ramírez Ortiz, Director de la Licenciatura en Relaciones Internacionales de la UPAEP.

Dijo que una de las estrategias que México podría seguir es impugnar legalmente la validez de estos aranceles ante instancias internacionales como la Organización Mundial del Comercio (OMC) o la Corte Internacional de Justicia. «Es importante que nuestro país rete la legalidad de estas amenazas arancelarias, ya que hay precedentes en los que se ha determinado que no se puede clasificar como amenaza a la seguridad nacional cualquier situación económica», explicó.

Además, México debe identificar y trabajar con aliados dentro de Estados Unidos, ya que diversos sectores económicos estadounidenses también podrían verse afectados por estas medidas. «Dentro de Estados Unidos hay exportadores y sectores que necesitan una relación comercial estable con México. Es crucial que nuestro país establezca alianzas con estos grupos para generar presión interna contra los aranceles», agregó Ramírez Ortiz.

Destacó que los aranceles que Estados Unidos ha impuesto a productos mexicanos representan una estrategia de presión directa contra México. Estos gravámenes, que entrarán en vigor a partir de mañana, afectan sectores clave de la economía nacional, en particular el automotriz, el agroindustrial y el manufacturero.

El académico explicó que esta medida se justifica bajo el argumento de seguridad nacional, una justificación que ha sido utilizada previamente por administraciones estadounidenses para imponer restricciones comerciales a otros países. «Estados Unidos está utilizando el argumento del crimen organizado y el tráfico de drogas como una excusa para justificar medidas proteccionistas que, en el fondo, buscan beneficiar su economía interna y debilitar la competitividad mexicana en sectores estratégicos», señaló.

Uno de los efectos inmediatos de estos aranceles será el encarecimiento de productos mexicanos en el mercado estadounidense, lo que podría llevar a una disminución en la demanda y afectar negativamente a las exportaciones nacionales. En este sentido, Ramírez Ortiz advirtió que esta medida podría derivar en una desaceleración económica en México, con repercusiones en el empleo y en la estabilidad financiera del país.

Derzu Daniel Ramírez también abordó el contexto internacional en el que se inscriben estas tensiones entre México y Estados Unidos. Explicó que la administración de Donald Trump ha adoptado un enfoque agresivo en su política exterior, no solo con México, sino con otras naciones clave en la geopolítica global, como China, Rusia y la Unión Europea.

En este sentido, subrayó que el endurecimiento de las relaciones con México no es un caso aislado, sino parte de un patrón de conducta en el que Estados Unidos busca reforzar su hegemonía mediante tácticas de presión económica y diplomática. «Estamos viendo un retorno a una política exterior estadounidense más unilateralista, en la que las negociaciones diplomáticas quedan en un segundo plano y se imponen medidas coercitivas para lograr sus objetivos estratégicos», apuntó.

El especialista destacó que una estrategia estadounidense ha sido fragmentar a las organizaciones criminales para reducir su poder, pero advirtió sobre los riesgos de esta política. «Cuando los cárteles se fragmentan, surgen conflictos violentos entre las nuevas facciones por el control de rutas y mercados. Esto podría traducirse en un aumento de la violencia en México», afirmó.

Ante la aplicación de los aranceles, México debe analizar diferentes estrategias para mitigar el impacto económico. Ramírez Ortiz mencionó cuatro alternativas:

Impugnación legal: Utilizar mecanismos del TMEC y la OMC para cuestionar la validez de los aranceles.

Aplicación de aranceles espejo: Responder con medidas similares, aunque esta opción es riesgosa debido a la asimetría económica entre ambos países.

Diversificación de mercados: Reducir la dependencia del comercio con Estados Unidos, aunque esta estrategia requiere años de desarrollo.

Fortalecimiento del mercado interno: Implementar políticas para aumentar el consumo y la producción nacional.

De estas cuatro opciones, tres requieren estrategias de largo plazo. En el corto plazo, México se encuentra en una situación de desventaja», expresó Ramírez Ortiz.

Derzu Ramírez subrayó que la aplicación de estos aranceles refleja una erosión de la institucionalidad que había caracterizado la relación bilateral entre ambos países. «México debe buscar el equilibrio entre la defensa de sus intereses y el mantenimiento de una relación estable con su principal socio comercial», afirmó.

A medida que la situación evoluciona, el gobierno mexicano tendrá que evaluar las mejores estrategias para responder a estos desafíos y minimizar los efectos negativos sobre la economía y la seguridad del país.

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