El economista Raymundo Campos Vázquez encontró una correlación entre la falta de atletas por estado o el número de deportistas que asistieron a las olimpiadas de Tokio 2020 con el desarrollo económico de sus entidades.  

La falta de infraestructura deportiva, de inversión, de organización local y de recursos públicos influirían en la formación de atletas que podrían sumarse cada cuatro años a las comitivas deportivas olímpicas o competencias internacionales… salvo honrosas excepciones de talento y esfuerzo individual.  

De acuerdo con los datos, Tlaxcala no aportó atletas y Puebla solo aportó dos a la comitiva en Tokio, un beisbolista del equipo varonil y otro de la especialidad de canotaje. Por su parte, el 54 por ciento de los deportistas en Japón son de Jalisco, Nuevo León, Sinaloa, Ciudad de México y Sonora.   

El investigador en economía y desigualdades encontró que estas entidades tienen el mejor desarrollo económico, con un valor monetario de sus bienes y servicios producidos (Producto Interno Bruto, PIB), o riqueza estatal basada en la producción, elevado.  

En cambio, los estados de Tlaxcala, Nayarit, Colima, Oaxaca, Campeche, Guerrero y Querétaro (entidades que no aportaron atletas de alto rendimiento) registraron el PIB per cápita más bajo y una tasa de atletas por cada millón de habitantes menor a 1, de acuerdo a la capacidad del PIB para generar condiciones que lleve al desarrollo del deporte.  

“Es claro que la desigualdad nos termina afectando a todos. Los talentos sí están distribuidos bien geográficamente, lamentablemente las oportunidades para explotar esos talentos no lo están. Discutamos más las razones de esos patrones”, concluye Raymundo Campos Vázquez en el hilo publicado en Twitter.