Tras meses de dificultades y atrasos, la misión Artemis I de la NASA despegó en las primeras horas de este miércoles en un evento histórico que ha dado inicio a un viaje que enviará una nave espacial sin tripulación a la órbita de la Luna, allanando el
camino para que el ser humano regrese a la superficie del satélite natural de la Tierra por primera vez en medio siglo.

El cohete Space Launch System (Sistema de Lanzamiento Espacial, o SLS) de 98 metros de altura, encendió sus motores a la 00:47 horas (tiempo del centro de México). Emitió hasta 4.1 millones de kilogramos de empuje para salir de la plataforma de lanzamiento en Florida y elevarse en el aire, surcando el cielo nocturno.



Sobre el cohete se encuentra la nave espacial Orion, una cápsula con forma de caramelo que se separará después de llegar al espacio. Orion está diseñado para transportar humanos, pero sus pasajeros para esta misión de prueba son maniquíes que recopilan datos vitales para ayudar a futuras tripulaciones en vivo.

En solo unos minutos, mientras el SLS gastaba sus millones de libras de combustible, partes del cohete comenzaron a desprenderse hasta que Orion se quedara con un solo motor grande, el cual emitió dos potentes encendidos en la primera hora y media para poner la nave espacial en la trayectoria correcta hacia la Luna; luego, dos horas después del despegue, el motor del cohete se cayó, y permitió a Orion volar libremente.

Se espera que Orion recorra aproximadamente 2 millones de kilómetros, tomando un camino que lo llevará más lejos de lo que ha viajado cualquier otra nave espacial diseñada para vuelos humanos, según la NASA. Después de orbitar la Luna, Orion hará su viaje de regreso, completando su viaje en unos 25.5 días. Luego, la cápsula está programada para amerizar en el océano Pacífico frente a la costa de San Diego el 11 de diciembre, cuando los equipos de recuperación estarán esperando cerca para transportarla a un lugar seguro.

A lo largo de la misión, los ingenieros de la NASA vigilarán de cerca el desempeño de la nave espacial. El equipo evaluará si Orion funciona según lo previsto y si estará listo para respaldar su primera misión tripulada a la órbita lunar, que actualmente está programada para 2024.



Esta es solo la primera de lo que se espera que sea una larga serie de misiones Artemis cada vez más difíciles a medida que la NASA trabaja hacia su objetivo de establecer un puesto de avanzada permanente en la Luna. Artemis II seguirá un camino similar al Artemis I pero llevará astronautas a bordo. Se espera que Artemis III, programado para finales de esta década, lleve a una mujer y una persona de color a la superficie lunar por primera vez.

El equipo de la misión encontró una serie de contratiempos en el período previo al lanzamiento de este miércoles, incluidos problemas técnicos con el megacohete lunar y el paso de dos huracanes por el sitio de lanzamiento.

Alimentar el cohete SLS con hidrógeno líquido superenfriado resultó ser un problema principal que obligó a la NASA a suspender intentos de despegue anteriores, pero ayer martes, los tanques se llenaron a pesar de problemas de fugas que detuvieron el suministro de combustible horas antes del lanzamiento.