Pacientes con distintos tipos de cáncer revelaron que el Centro Médico Nacional Manuel Ávila Camacho, mejor conocido como IMSS San José, paralizó su servicio de radioterapia aplicado con un equipo denominado Varían, poniendo en riesgo su recuperación y salud.

Al respecto, Simón Laynez, quien padece cáncer de próstata, acusó que interrumpir el servicio en cuestión y no buscar alternativas para las personas afectadas puede considerarse negligencia médica.

Agregó que, al pedir explicaciones sobre la situación en cuestión, recibió largas y pretextos y condenó el discurso de las actuales autoridades federales acerca de que México tiene un servicio de salud de calidad, subrayando que no es así.

Por su parte, Nadia Hernández Vargas, quien padece cáncer del sistema linfático, pidió al IMSS que se haga responsable de darle mantenimiento constantes a sus equipos, pues remarcó que los pacientes no pueden quedarse sin tratamiento médico.

Asimismo, agradeció a los colectivos Opción Ciudadana y Hermanos Serdán por convocar a una rueda de prensa para dar a conocer la problemática en cuestión, indicando que, gracias a la presión mediática, directivos del hospital de San José ya los citaron a partir de este viernes para reanudar sus sesiones de radioterapia.

«De la nada, el instituto dijo que la próxima semana íbamos a regresar a las radioterapias y no fue así. Ayer, después de que se mencionara que íbamos a hacer esta rueda de prensa, a las ocho de la noche nos estaban informando que ya íbamos a regresar a nuestros tratamientos médicos«, declaró.

Cabe agregar que integrantes del colectivo Hermanos Serdán informaron que aproximadamente 20 personas con diferentes tipos de cáncer son las que no pudieron continuar con su tratamiento por la falta de convenios del IMSS San José para darle mantenimiento a sus equipos.

Detallaron que el tres de febrero se registró la primera suspensión de radioterapias, la cual duró alrededor de 48 horas.

Posteriormente, el 10 de febrero nuevamente se interrumpió el servicio en cuestión, pero por un tiempo más prolongado, más de una semana.

Derivado de lo anterior, promovieron distintos amparos para obligar a directivos del hospital a subrogar el servicio bajo el argumento de que se debe de garantizar el derecho a la salud.

Añadieron que llevan siete amparos y dijeron que autoridades federales le dieron 24 horas a los responsables del nosocomio para subsanar la situación en cuestión. En caso de que sean omisos a su orden, serán acreedores de una multa de 115 UMAs, equivalentes a 13 mil 490 pesos.

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