Legisladores de Venezuela aprobaron un cambio de ley que facilitará la participación de empresas extranjeras en la industria petrolera del país, una medida que introduce Caracas para cumplir con las demandas del presidente de EE.UU., Donald Trump.

La reforma, respaldada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, abrirá la industria petrolera venezolana, actualmente controlada en gran medida por la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), y permitirá a las compañías foráneas administrar los yacimientos bajo su propio riesgo y costo.

Esto ocurre luego de que Trump amenazó con imponer aranceles adicionales a los países que suministran crudo a Cuba, declarando una emergencia de seguridad nacional por el tema.

Desde que Estados Unidos capturó Nicolás Maduro a principios de enero, ha dejado en claro repetidamente que quiere que las compañías estadounidenses inviertan en la industria petrolera de Venezuela.

Venezuela tiene más reservas probadas de petróleo que cualquier otra nación del planeta. La nueva ley podría ayudar al país a maximizar sus ganancias, afirmó Rodríguez el jueves por la noche.

“Esta ley nos permite dar un verdadero salto cualitativo histórico para convertir esas reservas de petróleo, las más grandes del planeta, en la mayor felicidad que pueda tener un pueblo, siendo el pueblo venezolano el legítimo dueño de esa felicidad”, manifestó ante una multitud en un acto de celebración de la medida.

El líder de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada, se hizo eco de ese sentimiento y indicó que la medida “impulsará el sector energético, promoviendo la producción de petróleo en campos no desarrollados”.

La legislatura venezolana aprobó la reforma por unanimidad el jueves por la tarde en segunda lectura. Ahora debe ser firmada por Rodríguez y publicada antes de su entrada en vigor.

Ese mismo día, Trump firmó una orden ejecutiva amenazando con imponer aranceles adicionales a cualquier país que “directa o indirectamente proporcione petróleo a Cuba”.

En la orden, Trump dijo que las políticas y acciones del gobierno de Cuba “constituyen una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.

Esto incluye la alineación de Cuba con naciones hostiles como Rusia y ser refugio a grupos terroristas transnacionales como Hezbollah y Hamas, así como su persecución de opositores políticos, la supresión de la libertad de expresión y la corrupción, según el documento.

Trump declaró a los periodistas que no está tratando de estrangular la economía de Cuba.

Cuba es una nación en decadencia, y hay que compadecerse de Cuba”, indicó. “Han tratado muy mal a la gente. Muchos cubanoestadounidenses fueron maltratados y probablemente quisieran regresar. No creo que Cuba pueda sobrevivir”.

Respecto a Venezuela, dos fuentes comentaron a CNN a principios de este mes que la administración Trump está planeando utilizar contratistas militares privados para proteger los activos de petróleo y energía en el país.

Sin embargo, algunos ejecutivos petroleros han expresado su incomodidad ante la idea de enviar capital a Venezuela. El director ejecutivo de ExxonMobil declaró en una reunión en la Casa Blanca poco después de la captura de Maduro que el país es “ininvertible” en su estado actual.

Flexibilización de las restricciones

La nueva ley venezolana se aprobó el mismo día en que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos flexibilizó algunas sanciones a la industria petrolera venezolana.

El Tesoro emitió una licencia general que autoriza a las empresas estadounidenses a realizar ciertas actividades con el Gobierno venezolano relacionadas con la exportación, compra, venta, almacenamiento y transporte del petróleo del país, entre otras operaciones.

Esta es la última flexibilización de las restricciones por parte de la administración Trump desde que el Gobierno interino venezolano señaló que cooperaría con Estados Unidos y cumpliría muchas de sus demandas.

El jueves por la mañana, Trump declaró haber informado a Rodríguez que Estados Unidos “abriría” el espacio aéreo comercial sobre Venezuela, aunque técnicamente no se considera cerrado.

Esto ocurre dos meses después de que Trump emitiera una amplia directiva en redes sociales, advirtiendo a aerolíneas, pilotos y redes criminales que eviten el espacio aéreo venezolano.

“Muy pronto, los ciudadanos estadounidenses podrán viajar a Venezuela y estarán seguros allí. Está bajo un control muy estricto”, declaró Trump el jueves en una reunión de su Gabinete.

Jorge Rodríguez atribuyó el anuncio de Trump a los esfuerzos diplomáticos de su hermana.

“Creo que es muy positivo. Creo que es una consecuencia directa de la diplomacia de paz que ha llevado a cabo la presidencia”, afirmó.

Amenaza de aranceles a proveedores de petróleo a Cuba

El anuncio del Gobierno de Estados Unidos de que impondrá aranceles adicionales a los productos de países que vendan o entreguen crudo a La Habana representa un paso más en las presiones contra Cuba, una nación en la que Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, han dicho que esperan ver un cambio político pronto.

“El decreto impone un nuevo sistema arancelario que permite a Estados Unidos imponer aranceles adicionales a las importaciones de cualquier país que directa o indirectamente provea de petróleo a Cuba”, dijo la Casa Blanca en un comunicado.

La Casa Blanca agrega que el Gobierno de Cuba “persigue y tortura a opositores políticos, niega la libertad de expresión y de prensa, obtiene ganancias de la miseria del pueblo cubano e incita al caos al diseminar la ideología comunista en la región”.

CNN contactó a la Cancillería de Cuba para pedir comentarios sobre esta orden ejecutiva y los señalamientos de Estados Unidos y está en espera de respuesta.

Pero La Habana ha insistido en los últimos días en su “firme posición antimperialista e inclaudicable” frente a Estados Unidos.

Cuba ha enfrentado crecientes presiones de Estados Unidos luego de la captura de Maduro en un operativo militar estadounidense efectuado el 3 de enero.

Desde que asumió el poder en 2013 hasta su derrocamiento este año, Maduro fue un cercano aliado de Cuba, país al que apoyó con exportaciones de petróleo.

Otro proveedor de crudo a Cuba en la región es México, que en 2025 dio a la isla alrededor del 44 % del hidrocarburo que recibió desde el exterior, según estimaciones de especialistas, más que cualquier otro país.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha dicho esta semana que la decisión de enviar petróleo a Cuba es “una decisión soberana”.

Sheinbaum afirma que México envía el hidrocarburo al país caribeño por dos vías: los contratos que establece la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y como ayuda humanitaria.

Con información de CNN

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