Casi 10,000 vuelos en todo Estados Unidos fueron cancelados cuando una tormenta monstruosa comenzó a causar estragos el sábado en gran parte del país, amenazando con cortar el suministro eléctrico y cubrir de hielo a las principales carreteras.

Alrededor de 140 millones de personas, o más del 40% de la población del país, estaban bajo una alerta por tormenta invernal desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra. El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional advierte de intensas nevadas generalizadas y una catastrófica tormenta de hielo desde el este de Texas hasta Carolina del Norte.

El Departamento de Transporte de Texas publicó el sábado imágenes de carreteras cubiertas de nieve en los suburbios al norte de Dallas.

A media mañana del sábado, se había formado hielo en carreteras y puentes en un tercio de los condados de Mississippi, según Scott Simmons, portavoz de la Agencia de Manejo de Emergencias de Mississippi.

Little Rock, Arkansas, fue cubierta de nieve.

Los meteorólogos dicen que los daños, especialmente en las zonas afectadas por el hielo, podrían rivalizar con los causados por un huracán.

Hielo y aguanieve golpearon el norte de Texas durante la noche y se movían hacia la parte central del estado el sábado, según el Servicio Meteorológico Nacional en Fort Worth. Ante la expectativa de hielo y condiciones peligrosas, las autoridades avisaron que todas las escuelas en Houston estarán cerradas el lunes.

Temperaturas peligrosamente frías y sensaciones térmicas se están extendiendo por la zona y permanecerán hasta el lunes”, dijo la agencia en X. Las temperaturas bajas dominarán las próximas noches con sensaciones térmicas de hasta -24 grados Celsius (-12 grados Fahrenheit).

Más de 95,000 cortes de energía se reportaron en todo el país la mañana del sábado, alrededor de 36,000 de ellos en Texas y 10,000 más en Virginia. La nieve y la aguanieve continuaron cayendo en Oklahoma.

Los gobernadores de más de una docena de estados alertaron sobre la llegada del mal tiempo declarando emergencias o instando a la ciudadanía a quedarse en casa.

A las 10 a.m. ET, más de 3,400 vuelos estaban cancelados, según la web de seguimiento de vuelos FlightAware. Casi 6.200 vuelos previstos para el domingo corrieron la misma suerte.

Después de azotar el sur, la tormenta está prevista a avanzar hacia el noreste, dejando alrededor de 30 centímetros (un pie) de nieve desde Washington hasta Nueva York y Boston, según el servicio meteorológico. Las temperaturas alcanzaron -34º C (-29º F) justo antes del amanecer en el condado rural de Lewis y otras partes del norte del estado de Nueva York después de días de intensas nevadas.

Temperaturas gélidas y hielo

Las compañías de servicios públicos se alistaban para posibles cortes en el suministro eléctrico, ya que los árboles y el tendido cubiertos de hielo pueden seguir desplomándose mucho después de que una tormenta haya pasado.

La región del centro-norte de Estados Unidos experimentó sensaciones térmicas de hasta 40º Celsius negativos (-40º Fahrenheit), lo que significa que se pueden producir congelaciones en apenas 10 minutos.

El gobierno se prepara para responder

El gobierno federal puso a casi 30 equipos de búsqueda y rescate en alerta. De acuerdo con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), las autoridades disponen de más de siete millones de raciones de comida, 600,000 mantas y 300 generadores distribuidos por la zona por donde se prevé que pase el meteoro.

El presidente Donald Trump dijo en redes sociales el viernes que su gobierno se está coordinando con funcionarios estatales y locales y que la “FEMA está completamente preparada para responder”.

Nueve estados han solicitado declaraciones de emergencia, según un documento informativo de FEMA publicado el sábado. Las declaraciones pueden desbloquear recursos federales de emergencia. Trump aprobó el viernes declaraciones de emergencia para Carolina del Sur y Virginia, y las solicitudes de Arkansas, Kentucky, Luisiana, Maryland, Carolina del Norte, Tennessee y Virginia Occidental aún estaban pendientes hasta la mañana del sábado.

Cuando pase la tormenta, recuperar la actividad tomará un tiempo. El hielo puede sumar cientos de kilos de peso a las líneas eléctricas y las ramas y hacerlas más susceptibles a romperse, especialmente si hay viento.

En al menos 11 estados del sur, desde Texas hasta Virginia, la mayoría de los hogares se calientan con electricidad, según la Oficina del Censo de Estados Unidos.

Hace cinco años, una ola de frío severa inutilizó gran parte de la red eléctrica en Texas, lo que dejó a millones de personas sin electricidad durante días y causó cientos de muertes. Abbott prometió que eso no volverá a suceder, y las compañías de servicios públicos movilizaron a miles de operarios para tratar de evitar los cortes.

Con información de AP News

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