Durante 2020 la lucha feminista en Tlaxcala no se detuvo. El impulso global de la agenda de las mujeres logró victorias en países latinoamericanos y a nivel local acciones contra el acoso, la violencia y demandas de acceso a la justicia.

La protesta pasó de las calles a las redes sociales para tener sana distancia y cubrebocas morados y verdes porque la violencia de género tampoco se detuvo en la entidad.

En enero-noviembre del año pasado en Tlaxcala se cometieron 33 asesinatos de mujeres, cinco considerados por las autoridades locales como feminicidios, 15 homicidios dolosos y 13 homicidios culposos.

La desaparición en septiembre de Daniela Muñoz Muñoz, maestra de 25 años, reavivó la protesta que la pandemia había arrinconó en las redes sociales. Tlaxcala además se encuentra en un proceso electoral distinto, por primera vez hay mayor número de pre candidatas a la gubernatura, Congreso y ayuntamientos.

Al respecto, la maestra y activista Damara Itzel Juárez Michicol, señaló que el género de las candidatas al gobierno no garantiza que de hecho tengan una conciencia política con perspectiva de género o que las acciones afirmativas aprobadas por los órganos electorales y la llamada 3 de 3 contra la violencia de género sean suficientes en un contexto local patriarcal.

“Es insuficiente, como politóloga no tuve ninguna materia en la universidad sobre género lo que deja un hueco en todas y todos los cientistas políticos, es decir, se requieren complementos transversales en diversos ámbitos.

Pasa que muchos políticos, principalmente hombres, se mofan de este tipo de iniciativas. Sin embargo, hace falta que se genere un portal de transparencia donde todos los candidatos hagan pública esta información, con ello se daría paso a la posibilidad toda la ciudadanía de tener mejores funcionarios públicos, jueces y representantes populares”.

En entrevista para Urbano, la licenciada en ciencias políticas y administrativas y co-creadora del portal Cultura Crítica da un panorama de la lucha feminista en Tlaxcala durante 2020, así como los temas pendientes, los logros y la responsabilidad de los partidos y candidatas rumbo a la elección en Tlaxcala.



¿Cómo percibes el contexto electoral en Tlaxcala y que, el hecho de que mujeres encabecen candidaturas, eso garantice el respaldo a las demandas feministas?

El movimiento feminista en Tlaxcala se ha manejado apartidista, pero ello no quiere decir que no sea crítico, constantemente se comparte información sobre probables aspirantes y si estos tienen o no algún señalamiento, las mujeres confían en los testimonios de las mujeres que han sufrido agresiones y se solidarizan con la víctima, esto incluye a la clase política.

No creo que deba verse al movimiento feminista como un segmento político que deba conquistarse o seducirse sino más bien como una prioridad, pues representa la voz de muchas otras. El hecho de que las mujeres estén o lleguen a puestos de toma de decisiones no garantiza que las peticiones y urgencias en temas de género se incluyan a la agenda pública, es por eso que se debe evaluar, medir y dar seguimiento a cada una de las propuestas que las y los candidatos planteen con relación al derecho de las mujeres a una vida libre de violencias.

¿Qué esperan de las pre candidatas, una panista (Minerva) una ex priista (Lorena) y otra priista (Anabell)?

No sólo son estás candidatas, es decir, lo importante es que más mujeres tengan la oportunidad de participar en la política no sólo por simulación o por cumplir cuotas, sino porque al interior de los partidos políticos se capacite y forme a las mujeres en la política.

Considero que los partidos siguen subestimando el gran potencial de las mujeres. Hasta el momento ninguna de estas candidatas ha convocado a las mujeres a una mesa para escuchar sus peticiones, las madres de victimas de feminicidio o desaparición, prefieren recurrir a las feministas para que su voz tenga más fuerza, son las activistas las que respaldan las voces de exigencia.

Anabell no se ha pronunciado sobre los señalamientos que se le hicieron a un fotógrafo de su equipo de trabajo, que incluso sale con ella en varias fotografías públicas. Lo que se espera es, desde luego, el dialogo en cada uno de los distritos por lo menos con mujeres, y el compromiso no sólo de palabra sino también con hechos.

¿La pandemia y el confinamiento afectó el movimiento feminista en Tlaxcala que iba creciendo?

Derivado de la situación que ha generado la pandemia y el confinamiento por el COVID-19, la acción colectiva ha visto limitada la ocupación del espacio público que se venía manifestando en diversas prácticas, estrategias y repertorios de confrontación y resistencia colectiva feminista. Muchas de las prácticas que antes tenían lugar en el espacio público se trasladaron al espacio virtual.

Sin embargo, las mismas mujeres se han organizado pero volver a las calles con las medidas de seguridad sanitarias, las convocatorias públicas han disminuido la técnica ahora es de boca en boca -también por el temor de que identifiquen a las principales portavoces.

A partir del confinamiento en Tlaxcala las dinámicas y estrategias de acción colectiva de mujeres y personas defensoras de los derechos humanos, vieron limitada su presencia en los espacios públicos trasladándose al ciberespacio.

No obstante, el movimiento feminista en Tlaxcala venía tomando fuerza, pues las resonancias de los movimientos feministas en América Latina despertaron el coraje, indignación y la revolucionaria lucha feminista en la entidad. Las mujeres siguen realizando múltiples acciones la lucha no ha cesado y se espera con ansias el momento para volver a tomar las calles.

¿Cuáles son los problemas locales que identificaron durante 2020, año en el que la violencia de género no se detuvo en el contexto de la pandemia?

Identificamos la falta de compromiso de las autoridades, principalmente en la procuración de justicia, inclusión de temas de género en las agendas públicas locales; falta de difusión de información sobre centros e instituciones de apoyo en casos de violencia de género.

No hay protocolos de seguimiento a los casos de muertes violentas de mujeres como feminicidio, tal como lo señaló la SCJN con la sentencia 554/2013 sobre el caso del feminicidio de Mariana Lima Buendía; falta de campañas de prevención de la violencia en todos los niveles educativos con un enfoque de género y masculinidades y la falta de difusión de la Ley Olimpia. Por otro lado, las autoridades siguen encubriendo agresores, acosadores y violentadores, incluso trabajando con ellos.

Falta de refugios para mujeres e hijos e hijas que viven violencia intrafamiliar y de género; falta de difusión para la expedición y aplicación de órdenes de protección para mujeres y niñas; falta de acompañamiento e información para levantar una denuncia por violencia de género.

¿Cuáles fueron las acciones más significativas, los logros y la agenda pendiente del movimiento feminista en Tlaxcala durante 2020?

La toma simbólica de la CEDH y la presidencia municipal de Tlaxcala, se logró hablar con la presidenta Mildred, quién también cesó de sus actividades a un fotógrafo que es señalado en múltiples medios digitales como un agresor, acosador y violentador.

Logramos mayor alcance del movimiento feminista en la entidad, principalmente entre mujeres muy jóvenes, la marcha del 8 de marzo ha sido una de las más grandes en la entidad, se crearon más colectivas y se descentralizaron las marchas, un claro ejemplo fue el caso de Huamantla por el feminicidio de Amalia Sánchez. Hubo mayor articulación de las organizaciones con y sin personalidad jurídica, sin protagonismos y procurando horizontalidad; surgió un banco de misoprostol colectivo en la entidad que agrupa a varias organizaciones que defienden y garantizan el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos.

En Tlaxcala constantemente se crean redes de mujeres para denunciar cuentas con contenido misógino, pedofilia, potenciales agresores, violentadores, acosadores etc. Los mayores pendientes son la Ley para un aborto legal, seguro y gratuito, Ley para educación sexual integral, protocolo para seguimiento de todas las muertes violentas de mujeres como feminicidio, fiscalía especializada contra los delitos de violencia contra las mujeres. Durante 2020 organizaciones civiles señalaron deficiencias en los sistemas estatales de procuración de justicia para las mujeres.



¿Cuáles son las deudas que las autoridades tlaxcaltecas dejan en temas de justicia, igualdad, verdad, reconocimiento y garantía de derechos de las mujeres?

La falta de sensibilización y capacitación en perspectiva de género y de seguimiento y difusión en los casos de desapariciones. Hay una necesidad de brindar los mecanismos de protección para mujeres; falta de investigaciones con perspectiva de género y recordar que los feminicidios no culminan con la muerte de las mujeres sino con la sanción a los culpables y el respaldo a las victimas indirectas de los feminicidios hijos e hijas huérfanas.

Hay alto grado de impunidad y aplicación inmediata de mecanismos de búsqueda como alerta Amber, protocolo Alba y ¿Has visto a..? De acuerdo con solicitudes de información pública el Centro de Justicia para las Mujeres informó que solo tres mujeres violentadas fueron canalizadas a refugios, más del 50 por ciento de las atenciones que brinda el Cejum son asesorías legales y el 20 por ciento inician un proceso de investigación y judicialización, además de que Causa en Común detectó un desfase de las cifras sobre violencia familiar y de género en Tlaxcala. ¿A qué crees que se deba? La violencia de género se mantiene e intensifica gracias a la impunidad sistémica, las desigualdades de género, la crisis de derechos humanos, y los pactos patriarcales que se gestan al interior de las sociedades incluida la del estado de Tlaxcala.

El acompañamiento e información para el proceso de denuncia en Tlaxcala se convierte en un lastre para hacer efectivo este derecho y se traduce en impunidad y subregistro de las denuncias por la vía legal en la entidad. Muchas mujeres han recurrido al escrache feminista que al ser anónimo en la mayoría de veces impide que el acusado tenga un campo de defensa como en la justicia penal se encuentra estipulado.

En el escrache no hay juez que legitime las pruebas, castigue o absuelva al acusado, su valor radica en la importancia de prevenir a otras futuras víctimas, partiendo de la premisa de un sistema judicial patriarcal en la mayoría de las veces poco sensible, exigente y empático, es que las mujeres se atreven a hacer este tipo de denuncia, si bien estas denuncias no son investigadas, existen redes de abogas que se encargan de asesorar jurídicamente a las víctimas que deseen proceder por la vía legal, tal es el caso de la red de abogadas con glitter en México y Tlaxcala.

¿En Tlaxcala se maquillan cifras? Más que se maquillen, se omiten cifras, hay una falta de seguimiento metodológico de los casos y por ello un subregistro.

La impartición de justicia es lenta, sumado al alto grado de impunidad y el índice tan bajo de demandas. Me niego a aceptar que la vida de las mujeres quepa en una carpeta de investigación o en un número estadístico. Geopolíticamente a Tlaxcala no le conviene ser señalado como “la cuna de la trata” que no solo se concentra en Tenancingo sino en más de 40 municipios como bien lo Señala El Centro “Fray Julián Garcés” A.C.

¿El Cejum está conciliando antes de iniciar investigaciones por casos de violencia de género?

No se puede conciliar con tu agresor, con tu violentador, es un error, porque orilla a las mujeres a volver a núcleos y ámbitos violentos. Refuerza los mitos del amor romántico de que “si te ama te quiere”.

A la primera manifestación de violencia las mujeres deben salir, ser libres y pasar de víctimas a mujeres que se valoran, conocen y se informan sobre sus derechos, eso es empoderarse no sólo gastar la palabra empoderamiento femenino, sino materializarlo.

¿Cómo percibes 2021 para el movimiento feminista?

Considero que el movimiento ha tomado fuerza que hay una mirada más crítica que hay una suma de perfiles que aporta desde múltiples y que se va a seguir informando y afianzando los principales objetivos de la lucha feminista en Tlaxcala.

El movimiento feminista ha crecido y se está preparando para no guardar silencio en una de las entidades más pequeñas en la cual parece que no pasa nada, pero que en realidad pasa de todo. Los colectivos con mayor trayectoria de activismo en el estado deben darle paso a las nuevas generaciones, además las nuevas generaciones están llenas de energía, no ven intereses personales no buscan el reconocimiento, creo que eso es algo muy positivo para el movimiento, que no se debe desvirtuar.


¿Cuáles son las demandas locales y cómo se encuentra la cohesión entre las organizaciones para definir e impulsar una agenda conjunta para este año?

La cohesión y articulación de las principales organizaciones es difícil, hacen falta desaprender pactos patriarcales, comprender que en esta lucha no hay un rostro único que todas aportan, y que mientras más colectivas estén visibilizando y desnormalizando prácticas violentas, los temas de género seguirán en el radar público. Muchas veces está de por medio la cuestión económica y la disputa por ver quien tiene cierta “etiqueta” o “ámbito de acción”, pero ya hay muchas haciendo sin recibir algo a cambio, y las mismas mujeres perciben cuando las organizaciones tratan de ser protagonistas, incluso por encima del dolor de los familiares de víctimas de feminicidio o desapariciones.

Las organizaciones sin credibilidad y sin convocatoria se reducen a nada, es por eso que debe existir mayor hermandad, mayor colectividad y objetivos comunes. En los últimos años han surgido organizaciones que respaldan la lucha feminista, con canales de ayuda para mujeres víctimas de violencia.

Entre ellas se encuentran Desarrollo Psicocultural Tlaxcala A.C; Centro de Estudios y Desarrollo Humanista de Tlaxcala A.C; Yaocalli Centro de Estudios y Acción Social A.C; Mujeres Organizadas de Tlaxcala; Cultura Crítica y Colectivo Medusas Sufragistas. Para Itzel Juárez son importantes las redes de apoyo. Sin el feminismo -plural, diverso y colectivo- las redes de apoyo y la acción colectiva, sobrellevar el COVID-19 sería mucho más difícil.

El inesperado confinamiento ha demostrado que no se requiere solo de planes sanitarios, económicos y políticos, sino también del aprendizaje de los movimientos feministas y las dinámicas particulares en los diversos contextos. Es necesario el acercamiento a las colectivas de mujeres y personas defensoras de los derechos humanos, así como la visibilización, desnormalización, atención y prevención de violencia contra las mujeres. Por último y volviendo al tema del proceso electoral en Tlaxcala ¿Cuál sería el llamado y los compromisos que las candidatas deberían tener con las mujeres de Tlaxcala?

El llamado desde luego es a no incluir, solapar y proteger a acosadores, violentadores y agresores principalmente en sus núcleos de trabajo, a dialogar con las mujeres activistas en la entidad, a no politizar la lucha feminista en tiempos electorales, ni simular iniciativas o propuesta. Hace falta voluntad política, inversión en nuevos proyectos de y para mujeres. Quien no incluya el tema de género en sus plataformas electorales está perdido o perdida.