La Diócesis de Tlaxcala reportó que entre 15 y 20 sacerdotes infectados con el SARS-CoV-2, así como dos presbíteros que murieron a consecuencia del virus, al cumplirse siete meses de la emergencia sanitaria.

Al respecto, el coordinador de la Comisión Diocesana COVID19, Ranulfo Rojas Bretón comentó que para la iglesia católica ha sido difícil llevar un registro sobre el número de contagios, porque muchos sacerdotes han preferido atenderse con médicos particulares y no acudir al sector público, también han optado por aislarse para concentrarse en su recuperación y cortar cadenas de contagio.

De esa manera, la Comisión Diocesana COVID19 se entera de los contagios al momento que los padres notifican que se ausentan unos días de las parroquias para atenderse médicamente.

“Ya no llevamos un registro porque muchos no nos comunicaban de los síntomas, otros se atendieron con médicos particulares y ya no se comunicaban, en otros ya ni siquiera se han hecho pruebas, es decir cuál ha sido la dinámica social entre los sacerdotes que si alguien tiene síntomas acuden con médicos particulares y reciben tratamiento se aíslan pero ya no nos piden a la comisión que los vinculamos. Otros ya solo nos avisan por eso no podemos tener un número definido de cuántos sacerdotes estuvieron infectados, incluso algunos que tuvieron COVID se hicieron pruebas particulares, hasta este momento eso hace que no se tenga un control de cuántos tuvieron síntomas y cuántos tienen COVID en estos momentos”, explicó.

Rojas Bretón dijo que la Diócesis de Tlaxcala tienen a un sacerdote que está hospitalizado luego de haber dado positivo a coronavirus, pero la mayoría acude a la atención médica particular, aunque cuando hay la necesidad de acudir a la Secretaría de Salud (SESA) del Estado lo han hecho.

En ese sentido entre atenciones particulares notificadas a la Diócesis de Tlaxcala y solicitudes de apoyo de la Comisión Diocesana, de marzo a la fecha se han registrado entre 15 y 20 sacerdotes infectados con COVID 19, y dos decesos el del presbítero José Juan García Muñoz, quien era responsable de la Cuasiparroquia de la Presentación de la Virgen María de la comunidad de Acuitlapilco, municipio de Tlaxcala; y el presbítero Pascual Pluma Morales, asignado a la cuasiparroquia de Santa Úrsula Virgen y Mártir, en Yauhquemehcan.

En este sentido, recordó que fue en mayo cuando se registró el primer caso confirmado de COVID19 entre el gremio sacerdotal y se trató del presbítero Francisco Díaz Herrera, responsable de la Vicaría Territorial de las comunidades de San Pedro Tlalcuapan y San Pedro Muñoztla, del municipio de Chiautempan.