Con sus más de ocho kilómetros, que van desde el centro histórico de la cdmx y hasta llegar al municipio de Naucalpan, en el Estado de México. La enorme avenida se parte en cinco secciones, cada una con un nombre diferente: Tacuba, Avenida Hidalgo, Puente de Alvarado, Ribera de San Cosme y México-Tacuba.

Iniciada en 1377 por orden del imperio azteca, no fue hasta 12 años más tarde cuando la calle se dio por finalizada. Pero la función que tenía entonces era muy distinta a la de la actualidad. Durante el siglo XIV, México-Tenochtitlán, se encontraba encima del lago Texcoco.

Al estar rodeada por agua, los canales eran el único medio de transporte. Su construcción supuso un gran progreso. Los habitantes y los comerciantes vieron cómo se podían desplazar a poblaciones colindantes de la ribera del lago y a las partes altas del Valle de México mediante carruajes.

Los mexicas construyeron esta calle de ocho kilómetros en el siglo XIV como una vía comercial entre Tenochtitlan, Texcoco, Tacuba, Tepeyac y Tlatelolco.

Se llamaba Tlacopan, nombre que los españoles pronunciaban como “Tacuba” y significa “lugar de la planta de jarilla”.  Por eso la estación de metro tiene como símbolo esa planta de flores amarillas que antes crecía por todos lados. En 1520, cuando Cortés condenó a Moctezuma a la muerte por hierro, el cuerpo ensangrentado del emperador cayó sobre la calle Tacuba.

Sobre la Calzada México-Tacuba están los restos del árbol de la noche triste, donde supuestamente lloró Cortés después de perder su mula cargada con oro azteca. En 1867, tras el fusilamiento del emperador Maximiliano, el cadáver fue velado a puerta cerrada en la capilla del Hospital de San Andrés, que estaba en el mismo predio donde ahora es el MUNAL.

La estatua ecuestre del rey Carlos IV fue a parar a Tacuba cuando los automóviles se apoderaron de la ciudad. Ha sido, es, y será, la calle con más historia y con más hechos relevantes que ninguna otra.