Antiguamente llamada “La calle de los mosquitos” hoy, “La calle de Regina”, en el centro histórico de la cdmx, caprichosa e irregular en el trazo de sus calles, de una curvatura rara.

Que antes de ser un corredor cultural, fue parte de un islote original en el MéxicoTenochtitlan, concretamente en el Barrio de Moyotlán.

Para la época Novohispana el trazo de la calle quedó dentro del barrio de San Juan.

Hacia 1573, un grupo de religiosas inicio la edificación del monasterio de la Natividad de Regina Coeli, el cual se localiza hasta la fecha en las esquinas de las actuales calles de Regina y Bolívar, ahora Parroquia Regina Coeli.

No se sabe con certeza quien fue el arquitecto que la diseño, pero si se sabe que tiene nueve altares hechos con acabados de oro que están intactos dentro de la capilla. Tal vez por una leyenda colonial que sugería que Nuestra Señora de la Fuente, una de las tantas figuras que está cerca del atrio, tenía el poder de quitarles la ceguera a las personas que no podían ver.

Frente a este templo se formaría a la postre la llamada Plaza Chiquita de Regina, cerca de la zona se construiría el Colegio de las Vizcaínas en el Siglo XVII.

Además de las Instituciones, de la época, en Regina se establecieron casas habitación, comercios y talleres artesanales.

Hacia 1868 fue instalada en la Plaza Chiquita una fuente que abastecía a aguadores y fueron hechas distintas obras de remodelación.

En 1886 fue construido junto al templo el Hospital Concepción Beistegui.

Desde mediados del Siglo XIX el Centro Histórico fue paulatinamente abandonado por las familias de clase alta de la capital prefiriendo otras colonias de la Ciudad de México, por lo que los inmuebles suntuosos del primer cuadro fueron fraccionados en vecindades y multifamiliares.

En 1967 la Plaza Chiquita de Regina recibió un remozamiento que cerro parcialmente el paso de automóviles en la calle.

Esto es solo una parte de todas las historias y las cosas que se pueden ver en la calle de Regina.