Debido a la contingencia sanitaria por el COVID-19, distintos ayuntamientos analizan la cancelación de las ferias y festividades que se celebran entre los meses de junio, julio y agosto en varios municipios de la entidad.

Por recomendación de las autoridades federales y estatales, así como de la propia Diócesis de Tlaxcala, han solicitado a las autoridades la cancelación de los eventos para evitar aglomeraciones importantes de gente; es por ello que las fiestas patronales y las ferias de los municipios, representan espacios donde podrían darse casos de contagios.

Durante el mes de junio, se llevan a cabo las ferias de los municipios de San Pablo Apetatitlán, en los primeros días de este mes; asimismo, se llevan a cabo las festividades en Amaxac de Guerrero, Calpulalpan, Ixtenco, Atlangatepec, Totolac, Zitlaltepec, y San Pablo del Monte.

En tanto, durante el mes de Julio, se celebran las ferias de Chiautempan, y las de Nopalucan, Tequexquitla, Tlaltelulco, Tetla, Xiloxoxtla y Altzayanca. Mientras que en el mes de agosto, se celebrar las festividades en Cuapiaxtla, Huamantla, Teolocholco, Tlaxco, Tocatlán, Tzompantepec y Axocomanitla.

En algunos municipios como es el caso de Huamantla, ya anunciaron la cancelación de la feria anual, mientras que otros ayuntamientos se encuentran en proceso de análisis, aunque lo más probable es que se suspendan las actividades programadas para la edición de este año de las ferias anuales.

En varias de las regiones de la entidad, es común que las familias preparen el tradicional mole que es ofrecido a familiares y conocidos en sus domicilios, por lo que en esta ocasión, dejarán de hacerlo para evitar la reunión masiva de personas.

No obstante, la cancelación de estas festividades será un golpe considerable a la economía de miles de personas, ya que los festejos representan un espacio para la venta de distintos artículos, artesanías y comida que generan una importante derrama económica en las zonas.