Cualquier mascota, cuando disminuye su actividad cotidiana, comienza a mostrar comportamientos destructivos, incluso, agresivos, debido a que no saben cómo canalizar la energía diaria. Para muchos expertos como Cesar Millan, los paseos diarios son fundamentales, pues existen muchos beneficios en esta actividad. Por ejemplo, un perro que se ejercita a diario tonifica sus músculos y mantiene un peso y masa corporal adecuados.

Asimismo, socializa con otros perros, genera una salud física y mental, además de que disminuye la posibilidad de decaimiento por depresión. Desafortunadamente, ante esta situación de aislamiento que están padeciendo muchas personas por la pandemia del coronavirus y aunque evidentemente en México no existe una total prohibición (hasta el momento) para salir y pasear a tu perro por la calle, es evidente que muchas personas prefieren confinar también a sus mascotas con tal de evitar cualquier riesgo innecesario.

Sabemos que por el momento resulta más prudente quedarse en casa, pero también somos conscientes de que tu perro necesita actividad diaria, así que te vamos a mostrar algunos juegos para perros que puedes practicar a diario, y lo mejor de todo, no es necesario salir de casa:

1.-Enseña a tus perros a ayudar con los quehaceres de la casa

Intenta asignarle una tarea a tu perro dentro de casa.


Para muchos puede resultar complicado que un perro quiera ayudar a sacar la basura, ir por algún utensilio dentro de casa, etcétera. Aunque nosotros hemos comprobado que si practicas todos los días, es posible que tu perro cumpla, al menos, con una tarea del hogar.

2.-Enseña a tu perro los nombres de sus juguetes

Es bien sabido que los perros tienen la capacidad de aprender palabras. De acuerdo al Doctor Stanley Coren, investigador en comportamiento canino, los perros pueden aprender fácilmente 250 palabras. Resulta una buena idea que le pongas nombre a sus juguetes y que le enseñes con asociación positiva, es decir, nombrar al juguete y recompensar a tu perro sí reconoce los llamados. Puedes encontrar muchos vídeos para inspirarte y hacer que tu perro aprenda nuevas palabras.

3.-Diseña una Búsqueda del Tesoro en tu Patio

Es un juego muy sencillo de practicar, si tienes un patio, e incluso si es dentro de un departamento. Puedes esconder algún premio delicioso para tu perrito (este último detalle es importante), pues si el premio no lo convence no funcionará el juego. Prepara pollo, pavo o carne de res cocida.

Una vez que tienes el premio perfecto, esconde la recompensa en algún sitio del departamento o del patio que esté lo más alejado posible. Si el premio es rico y oloroso, tu mascota sentirá que es el momento, comenzará a buscar y a encontrar su recompensa por medio del olfato.

4.-Juega en la Oscuridad

Otro juego divertido y estimulante para el cerebro de tu mascota son los juegos en la oscuridad. Es un proceso similar al juego anterior, prepara un premio rico y lánzalo mientras tu perro está dentro de la habitación con las luces apagadas.

Él deberá encontrar los premios en el cuarto a través del olfato.

5.-Juego de Magia

El siguiente juego es popular entre los adiestradores y es benéfico para mejorar la actividad cerebral de un perro. Busca tres o cuatro vasos gruesos y opacos, luego oculta un premio en uno de ellos. Ya sea carne o croquetas. Y como si fuera un truco de magia, mueve los vasos en diferentes posiciones. Tu perro tendrá que descubrir dónde quedó el premio.

6.-Oler

Hay vídeos en internet que puedes ver sobre cómo estimular la mente de tu perro mediante nuevos olores. Ten cuidado con los aromas que puedes mostrarle, pues no todos son de su agrado, así que intenta con algunas frutas, vegetales y algunas flores.

7.-Música

La música proporciona nuevas sensaciones a un cachorro, ya sea música tranquila, como la música clásica, u otros sonidos de otros animales o de la naturaleza. Busca sonidos de ovejas, gatos, animales marinos, el mar, sonidos de lluvia. etcétera.

Tu perro, sin duda, reaccionará ante estos estímulos. Incluso puedes programar algunas sesiones de musicoterapia en casa, para ti y para tu mascota. Muchas personas piensan que los perros saben innatamente cómo caminar con una correa, pero esta habilidad es algo que necesitan entrenar.

Afortunadamente, es una de las habilidades más fáciles para enseñar a un cachorro. La experta en adiestramiento canino y comportamiento, Kathy Santo, ofrece los siguientes consejos para que puedas salir a pasear o correr con tu perro sin pelearte todo el tiempo porque se jala de más o porque se acelera de golpe. Preséntale el collar o el arnés y la correa Comienza por dejar que se acostumbre a usar un collar o arnés y una correa.

Deja que los use durante períodos cortos de tiempo, en la casa, durante los cuales juegues con él y lo premias por su buen comportamiento. Tu perro debe amar «el tiempo del collar y la correa» porque representa comida y diversión.

Preséntale una señal sonora que significa «la comida está por llegar». A algunas personas les gusta mover un plato a otras abrir una bolsa de premios, depende de cómo lo prefieras. No importa la técnica que uses, el método debe ser el mismo: en un área tranquila y sin distracciones, con el perro atado con una correa y un collar. En el momento que voltee a verte, lo premiarás con algo, así relacionará la conducta.

Ahora que tu mascota entiende cómo lo llamas, practica caminar unos pocos pasos en una habitación con poca distracción. Sentir y ver la correa a su alrededor será un desafío suficiente. Recompénsalo con golosinas y elogios mientras tu cachorro se acostumbra y siempre hazlo con la correa puesta. Estás listo para poner a prueba las habilidades de tu cachorro en la naturaleza.

Habrá nuevos desafíos con este paso, ya que todos los sonidos, olores y visiones serán intrigantes y nuevos.

Se paciente, haz los primeros paseos cortos. Mientras caminas, si tu cachorro parece estar a punto de lanzarse hacia algo o de distraerse (¡lo notarás porque mantendrás tus ojos en él en todo momento!), haz el sonido de comida con el que te busca y aléjate unos pasos, recompénsalo con un premio. Si tu perro comienza a tirar en la otra dirección, conviértete en «un árbol». Quédate muy quieto y rehúsate a moverte hasta que tu perro regrese a ti. No lo jales con la correa y no arrastres al perro hacia ti.