Durante el 2018, un total de 48 connacionales tlaxcaltecas fallecieron por diferentes causas en el extranjero, por lo cual los familiares tuvieron que solicitar la repatriación de los restos a sus lugares de origen donde les dieron sepultura; esta cifra ha sido la más alta registrada en los últimos ocho años.

Los tlaxcaltecas que fallecieron en el extranjero, fueron 40 hombres y siete mujeres, todos ellos en los Estados Unidos, y un hombre más, en un país del extranjero, aunque no se precisa cual; así lo revelan los datos estadísticos sobre el tema que publica Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Este número de paisanos tlaxcaltecas, ha sido el mayor que se ha registrado en los últimos años, pues tan sólo en 2017 fueron 46 los fallecidos en el extranjero (44 en Estados Unidos y dos en otro país); mientras que para el 2016, la cifra de personas que perdieron la vida fue de 38; en 2015 fueron 10; en 2014 fueron 37; en 2013 la cifra alcanzó los 40; en 2012, fueron 34; en 2011 el número de fallecidos fue de 38 y finalmente en 2010 los fallecidos fueron 36.

A nivel nacional, el número de connacionales que fallecieron y fueron repatriados a sus estados de origen, fue de cuatro mil 475 personas, de los cuales tres mil 351 fueron hombres y mil 124 fueron mujeres; además los grupos de edad que mayor fallecimientos presentaron, fueron de entre los 26 a los 65 años de edad.

Asimismo, los consulados que mayor número de atención de casos de este tipo presentaron, fueron los asentados en las ciudades de Los Ángeles, New York y Chicago, que son ciudades donde se registra un número importante de mexicanos que residen.

Las personas que pierdan a un familiar y que resida en el extranjero, tendrán que presentar ante la autoridad consultar de México, los siguientes documentos: acta de defunción, Acta de defunción que especifique la causa de muerte y lugar de destino final correcto; Permiso de traslado internacional otorgado por el Departamento de Salud, y Certificado de embalsamamiento o cremación, firmado por el embalsamador o cremador, con su número de licencia.

Además, los costos de traslado pueden ser variables, de acuerdo a las tarifas que fijen las funerarias de cada estado, además de cumplir ciertos requerimientos para conseguir el retorno de los restos de las personas fallecidas a sus lugares de origen.