Hace 20 años, Puebla reportó 575 asesinatos dolosos, que en todos estaban clasificados como intencionales.

Cinco años después, contabilizó 466.

El índice bajó 18.9 por ciento, respecto al año de referencia.

En 2009 fueron 414.

Otra disminución esta vez de 11.1 por ciento.

Así terminó Mario Marín.

Para el año siguiente, cuando empezó el sexenio de Rafael Moreno Valle, la cifra apenas y se movió.

Fueron 415.

Para 2011, sumaron 619, la cantidad histórica más alta para entonces.

El repunte fue de 49.1 por ciento respecto al año anterior.

Para 2012, la cantidad fue de 578.

En 2013 de 409.

En 2014 de 338, lo que implicó una disminución de 45.3 por ciento, con relación a 2011, cuando dijimos que tuvimos la marca histórica.

En 2015 acumuladmos 499.

De esta manera, concluyó Moreno Valle.

Para 2016, fueron 590.

En 2017 sumaron 894 y 2018 concluyó con mil 105, el doble que hace 20 años.

Una herencia de Gali que nadie habría querido dejar.

La información está relacionada con lo que vivimos ayer.

Hubo doce asesinatos en un sólo día, en sólo 24 horas.

Un récord negro sólo comparable con aquella matanza en Huahuatlán El Grande, ocurrida el 2 de julio de 2017, cuando un comando armado acribilló a cuatro personas en la cabecera municipal y levantó a otras cinco, cuyos cadáveres encontraron en Santo Tomás Chautla.

La única diferencia es que el caso reciente está compuesto por varios escenarios y el de hace dos años, sólo tiene relación con uno.

El pasado martes, le decía que el índice de criminalidad, de delincuencia en Puebla no es exclusivo de una ciudad, de un estado… es de todo el país

La incidencia delictiva está a la alza y eso se puede ver tan sólo con ver los números.

En 20016 y 2017, la lucha contra los huachicoleros estaba declarada, desde los gobiernos estatal y federal.

Fue como patear el panal de abejas.

Sin embargo, a la par, una parte de la sociedad ha perdido el respeto a la autoridad, lo que sumado a un entorno violento, donde por todos lados abonamos para ver con el ceño fruncido y sentir que el mundo no nos merece, hace que la tranquilidad huya.

Urge una política en materia de seguridad pública, de prevención del delito, donde no sólo haya acciones para inhibir la comisión de un ilícito, sino también que no haya intenciones de infringir la ley.

Este jueves, Luis Miguel Barbosa Huerta recibió la constancia de mayoría que lo acredita como gobernador electo.

Hoy reveló los nombres de otras dos personas que formarán parte de su gabinete.

Sin embargo, la mirada esta puesta en la Secretaría de Seguridad Pública, donde es necesario aterrizar una estrategia clara para recuperar la paz.

Urge recuperar la Puebla segura que perdimos por carecer de mano dura.

Esa tarea es la más importante que tendrá Barbosa.

Por el bien de Puebla, por el bien de todos, espero que encuentre la persona indicada para este cargo, que tenga la solución al problema, que le vaya bien.

Y recuerde: nadie es completamente bueno ni completamente malo