A lo largo de la historia la Virgen María se ha manifestado de diferentes maneras.  Son las llamadas apariciones. La Virgen de Ocotlán es la única que ha reconocido la iglesia católica en Tlaxcala, una imagen que se hizo presente en 1541 en la ladera del cerro de San Lorenzo en medio de un pequeño bosque de ocotes. Y fue la misma virgen quien  le dio vida a un pozo de agua, el cual fue destinado para que los enfermos colmaran su sed y se curaran.

Después de 477 años, surge otra aparición, pero ahora en el municipio de Apizaco, solo que esta no ha trascendido, debido a la poca popularidad, pese a que lleva un año desde que se hizo presente en un par de tablas al interior de una panadería.

En el mes de mayo de 2018 se colocó una alfombra de aserrín de la Virgen de la Misericordia en un rincón de la panadería “Su Pan”, está ubicado en la avenida Miguel Hidalgo marcada con el número 204 en la ciudad rielera. La alfombra estuvo expuesta al público desde el primero hasta el 31 de mayo, al retirar los granos de aserrín surgió algo  que los propietarios llaman “un milagro de Dios”.

Es la patrona de esta localidad, para quienes tienen devoción dicen ver el rostro, otros solo perciben su silueta y pocos no captan la presencia de la madre de Cristo.

De manera inexplicable está impregnada la imagen, quienes elaboraron la alfombra en el 2018 se quedó impactados a ver que debajo quedó sellada la presencia de lo que dicen los Apizaquences: “Es la patrona y madre de Jesús”.

En entrevista para este medio, Teresa Rodríguez Aguilar contadora de la panadería, informó que el retrato de la Virgen de la Misericordia, es similar al que se apareció en las maderas.

Dijo que este hecho no ha sido notificado a la iglesia católica, sin embargo el número de visitantes ha crecido, pero lo llamativo es que en el pequeño espacio que le designaron no hay flores y veladoras.

“No hay veladoras ni flores porque no queremos que nos crea todo aquel que viene, los hechos están expuestos, la gente tiene la facultad de creer o no creer, desde mi perspectiva creo que la presencia se siente, la fe mueve montañas y esto nos debe hacer reflexionar a todos”, señaló.