A Mónica Segura, de tan sólo 22 años, la asesinaron después de perforarle el abdomen para sacarle a su bebé. La joven tenía ocho meses de embarazo y sus atacantes la engañaron ofreciéndole ropa para después secuestrarla.

La desaparición ocurrió en Nuevo Léon el pasado del 1 de junio, cuando la chica salió de su hogar. Casi un mes después, el 27 de junio, encontraron su cuerpo en la colonia Jardines de la Silla. Según la Fiscalía del Estado, Mónica salió de su casa para reunirse con una mujer identificada como Ana Paola ‘N’ que supuestamente le donaría ropa para su bebé.

A la joven, según El Universal, la citaron en la estación del Metro Cuauhtémoc, en Nuevo León, para entregarle ropa aunque nunca regresó a su casa. Tras su desaparición, la FGE emitió una ficha de búsqueda en la especificaban las características de la joven.

CLÍNICA CLANDESTINA

Según narra la Fiscalía, días antes de que a Mónica la localizaran decidieron catear un domicilio que presuntamente operaba como clínica veterinaria; sin embargo, en el sitio había incubadoras para bebés recién nacidos. Además, habían dos armas de fuego, 38 cartuchos hábiles y drogas.

Milenio aseguró que fue en esta clínica clandestina que a Monica le quitaron a su bebé.

Para el día 21 de junio, la FGE aprehendió a Yuli ‘N’, de 33 años, señalada como una de las que secuestró y asesinó a la joven madre. Además, la ahora detenida tenía en su poder una bebé recién nacida.

Tras la aprehensión de Yuli, realizaron pruebas de ADN a la bebé y encontraron coincidencias con la pareja sentimental de la víctima; es decir, con el papá del bebé.

Fueron las declaraciones de Yuli las que ayudaron a la FGE a encontrar el cuerpo de Mónica, que se encontraba en una finca del municipio de Juárez, en Nuevo León.