Al cierre del mes de abril del 2020, el delito de secuestro creció en el estado de Tlaxcala, según el más reciente reporte de la organización Alto al Secuestro en el que da cuenta que en la entidad hubo dos casos de privaciones ilegales de la libertad en ese periodo.

Lo anterior representa un incremento, toda vez que en el mes de marzo la organización de la sociedad civil presidida por Isabel Miranda de Wallace, reportó un solo secuestro.

Con ese comportamiento, la entidad se colocó en el grupo de estados de la República que registraron un repunte en el delito de secuestro, en el que están: Estado de México con 23 casos en abril, lo que representa un incremento de 9 casos; Baja California Sur con un incremento de dos casos y un total de dos en abril; Ciudad de México con un total de cuatro, lo que significa un aumento de dos casos; Michoacán con cuatro casos y un aumento de dos; Morelos con siete casos en abril, lo que señala un aumento de dos; Baja California con un caso en abril, mientras que en marzo no registró ni uno solo; Durango en la misma situación un casos de secuestro en abril y en marzo cero; Jalisco paso de tres en marzo a cuatro en abril; y Tlaxcala de uno en marzo a dos en abril.


Los dos casos de secuestros en el mes de abril, ambos fueron atendidos por autoridades estatales, es decir por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), y además se reportaron seis personas detenidas.

De manera acumulada, Tlaxcala registró 25 secuestros del 1 de diciembre del 2018 al 30 de abril de 2020, colocándose entre las 10 entidades de la República con menos incidencia del país entre estados como Coahuila que suma 24, Colima con 22, Querétaro con 20, Sinaloa con 19, Nayarit con 10, Baja California Sur con nueve, Campeche con siete, Durango con cinco, y Yucatán con dos.

A nivel nacional, la privación ilegal de la libertad disminuyó en 18.1 por ciento, debido a que la gente permanece en sus casas como medida para evitar la propagación del coronavirus, rasí lo informó la presidenta de la organización. “Consideramos que el hecho de que la gente permanezca en casa ha mermado la actividad criminal de secuestradores”, apuntó.