La mañana del 3 de junio de este año, estaba en particular nublada, fría y triste, pero no fue pretexto para que Sofía se quedara en casa, como todos los días se dirigió a la Estancia de Bienestar del ISSSTE en la Colonia El Sabinal, de la capital tlaxcalteca, para dejar a su pequeña hija sin imaginarse que minutos después sería asesinada a balazos por la amante de su esposo.

A Sofía un plan entre su esposo David y la amante de él Karla, le truncó sus planes de vida, y la obligó a dejar en la orfandad a sus dos pequeños hijos de seis y 12 años que ahora están enfrentando un proceso de definición de custodia.

A él no le importaron sus hijos, y ella no pensó en los daños colaterales; los menores fueron acogidos por su abuela materna en espera de la definición de su custodia y enfrentando la pérdida de su madre desde el pasado 3 de junio, y de su padre desde el 7 de octubre cuando fue aprehendido por agentes como parte de un mandato judicial por el asesinato de Sofía.

Hasta el momento los menores de edad no han recibido ningún tipo de apoyo de las instancias gubernamentales, a pesar de la labor que su mamá realizó en vida en el combate a la delincuencia; lo que hace recordar que en México está pendiente la protección integral de los huérfanos que generan los actos violentos contra las mujeres.

Sobre este tema, la directora del Colectivo Mujer y Utopía (CMU), Edith Méndez comentó que en Tlaxcala tampoco existe un programa que garantice la vida y la protección de los huérfanos que dejan los feminicidios, no hay seguimiento a los casos de niños y niñas que se han quedado sin la protección de una madre por actos violentos cometidos, incluso, por sus propios padres.

A este caso también mencionó como referencia lo ocurrido en la comunidad de San Isidro Buen Suceso, del municipio de San Pablo del Monte, donde localizaron a Ausencia de 27 años de edad asesinada al interior de su domicilio, y que según las primeras investigaciones su esposo pudo haber sido el agresor, incluso sus hijos testigos del acto violento.

La activista, mencionó que existe una premisa en la violencia contra las mujeres, que “un hombre violento jamás será un buen padre”, toda vez que no es capaz de interesarse por otras personas y encerrarse en lo que él siente y necesita, que al parecer fue precisamente el caso de David quien según la investigación que llevo a cabo la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Tlaxcala, fue el que planeó el homicidio de Sofía su entonces esposa, ya que mantenían diferencias por los trámites de divorcio y la custodia de sus hijos ante el juez familiar.

Pero además, arrastró a Karla (quien se desempeñaba como Agente del Ministerio Público en la Fiscalía General del Estado de Puebla), con quien el imputado mantenía una relación sentimental, para que fuera la encargada de ultimar a balazos a la elemento activo de la FGR.

Además, esa acción también habla del resultado de normalizar la competencia entre mujeres, y es muestra de cómo una mujer puede ser controlada y dominada por un hombre, al grado de que haya sido ella quien ejecutara un feminicidio, agregó la activista.