Un nuevo estudio científico publicado en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine habla del beneficio adicional del uso de las mascarillas durante la pandemia de covid-19. Las mismas podrían actuar como elemento de variolización, es decir, generarnos una especie de inmunidad al virus.

En este episodio, el doctor Elmer Huerta analiza el estudio y nos refresca los conocimientos sobre el término variolización.

Hola, soy el Dr. Elmer Huerta y esta es su diaria dosis de información sobre el nuevo coronavirus, información que esperamos sea de utilidad para cuidar de su salud y la de su familia.

Hoy veremos qué otra ventaja, además de evitar el contagio, brinda el uso de la mascarilla.

El uso de las mascarillas para la prevención del contagio del nuevo coronavirus fue rápida y masivamente adoptado por la población de países asiáticos.

Se cree que experiencias previas con epidemias influyeron mucho para que esas poblaciones adoptaran inmediatamente el uso de las mascarillas.

El mundo occidental, sin embargo, ha pasado por diversos momentos en su adopción.

El uso de las mascarillas

Al inicio de la pandemia, y siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades de Estados Unidos, el uso de la mascarilla fue únicamente recomendado para las personas con síntomas de alguna enfermedad respiratoria.

No fue sino hasta el 3 de abril que los CDC cambiaron su postura, y recomendaron que toda la población de Estados Unidos usara mascarilla para evitar que aquellos individuos que tengan el nuevo coronavirus sin saberlo, o tener síntomas, contagien a otros.

La OMS tardó mucho más. Fue recién el 5 de junio que cambió su postura y recomendó también el uso universal de las mascarillas.

Entretanto, debido a ese retraso y a los vaivenes de la política, la mascarilla se convirtió, por lo menos en Estados Unidos, en un signo de división política.

El asunto es, como lo describimos en los episodios del 26 de abril y del 23 de junio, que las mascarillas han probado ser elementos esenciales en la prevención del contagio del nuevo coronavirus.

En ese sentido, las mascarillas no solamente actúan como una barrera física para que la persona que la use no se contagie. Sino que hace el trabajo inverso, es decir, impide que una persona sintomática o asintomática, pueda contagiar a los demás.

Pero ahora, investigadores de la Universidad de California en San Francisco plantean una interesante hipótesis publicada en el New England Journal of Medicine del 8 de septiembre, que establece que las mascarillas actúan como un elemento de variolización, haciendo que si nos infectamos usándola, la enfermedad que adquirimos sea asintomática.