Seguro que más de una foto que has hecho o te han hecho salía alguien o tú mismo con los ojos rojos y con ello, la foto se ha estropeado y ha habido que repetirla, en la mejor de las suertes. Suele representar un fastidio pero tiene su explicación médica.

Según revela el divulgador científico James Hamblin en 'Si nuestros cuerpos hablaran' (Grijalbo) la luz de la foto se refleja en la parte de atrás del ojo, en la retina, que está llena de vasos sanguíneos; de ahí el color rojo. "La retina se conecta directamente con el cerebro por medio del nervio óptico. Hay quienes consideran que ese nervio es una extensión del cerebro.

Para la mayoría de la gente es lo más cercano a fotografiar el sistema nervioso central de un amigo", aprecia. Sobre el color de los ojos y por qué unos son azules y otros marrones, este experto indica que si se desarmara por ejemplo un ojo azul no se encontraría nada azul. Extraño, ¿verdad? Igual sucedería con los ojos marrones o con los grises. "Todos nuestros ojos contienen el mismo pigmento, una sustancia de color café oscuro llamada 'melanina'.

Es el mismo pigmento que le da color a la piel y al pelo. Sólo tenemos ese pigmento que cambia de gama de colores dependiendo de cómo y dónde se concentre", señala. Así, indica que el iris consta de dos capas, el 'estroma' al frente, y el 'epitelio' detrás.

"La interacción de estas capas da como resultado una mezcla de absorción y diseminación de la luz entrante que luego es reflejada de tal modo que produce el color del ojo. Es un concepto llamado 'coloración estructural'. El efecto final se produce solo en el contexto del ojo entero tal y como es", añade.

Desde la Academia Americana de Oftalmología (AAO, por sus siglas en inglés) explican que los ojos café obtienen su color de la melanina, el mismo pigmento que da color a nuestra piel. Sin embargo, los ojos azules no tienen pigmento azul en ellos.

"Los ojos azules obtienen su color en la misma forma que lo hace el agua y en la misma forma en la que lo hace el cielo. Dispersan la luz de manera que se refleja hacia afuera una mayor cantidad de luz azul", subraya. Asimismo, indica que puesto que el color de los ojos azules proviene de la luz que entra al ojo y se refleja de nuevo hacia afuera, estos realmente pueden verse de distinto color según las condiciones de iluminación. "Los ojos verdes y los ojos color avellana son una mezcla de pigmento de color y dispersión de luz, por lo que pueden cambiar de color según las condiciones de iluminación", precisa.

¿ME PUEDEN CAMBIAR DE COLOR LOS OJOS?

Otra cosa diferente es si de repente te están cambiando de color los ojos, según advierte- Se trata de un fenómeno "muy raro". "A veces puede parecer que cambia el color de sus ojos cuando sus pupilas se dilatan. Los colores de su entorno, incluyendo el color de la iluminación y el color de su ropa, pueden dar la impresión de que cambia el color de los ojos", según avisa la entidad científica. Eso sí, si se nota un verdadero cambio de color en uno o ambos ojos recomienda acudir rápidamente al especialista para que le haga un examen de ojos completo.

Según indica, el cambio de color de los ojos puede no ser nada grave o puede ser un signo de una enfermedad que requiere tratamiento. "Los factores que pueden hacer que los ojos cambien de color, o que parezcan tener colores diferentes, incluyen los genes, algunas enfermedades, algunos medicamentos y un trauma", señala la sociedad científica.

LOS OJOS DE LOS BEBÉS, ¿DE QUÉ COLOR SERÁN?


Por otro lado, al nacer, los bebés generalmente no tienen mucho pigmento en sus iris. Por eso sus ojos pueden verse muy azules. Esto sucede porque se va acumulando más pigmento en el iris durante los primeros meses de vida de un bebé y los ojos azules pueden hacerse menos azules o inclusive pueden volverse totalmente cafés. Asimismo, precisa que cuando los bebés alcanzan unos 9 meses de edad, la mayoría tendrá el color de los ojos que va a tener durante toda la vida, y no los típicos ojos azules del nacimiento.

"Durante los primeros meses de vida, los ojos de un bebé pueden verse más azules grisáceos y luego pueden ir oscureciéndose, a medida que se desarrolla el pigmento del ojo", remarca, insistiendo en que, ya en la edad más adulta son pocas las cosas que pueden hacer que cambie de color el ojo. En concreto, la AAO cita que los cambios del color de los ojos pueden relacionarse solo con el iris, o con cambios en otras partes del ojo que pueden hacer que el color del iris se vea diferente.