Contrario a lo que muchos piensan, el hábito de saltarse el desayuno no ayuda a bajar de peso. En realidad provoca serias afectaciones gástricas, cardiacas y del metabolismo, además de debilidad física, dificultades para concentrarse y hasta bajos estados de ánimo.

La falta de tiempo y organización son otras de las razones por las que se omite esta importante ingesta, es por ello que la tienda en línea Coppel.com nos brinda las claves para que dejes de poner en riesgo tu bienestar y en su lugar, planees eficazmente la elaboración de tus desayunos, una estrategia que también te generará ahorros.

Para quienes no se ejercitan

Si laboras de lunes a viernes, lo recomendable es que los domingos sea el día para compra y preparación de tus alimentos.

Un desayuno saludable debe de incluir lo siguiente: Proteína (huevo, queso, yogur natural o leche). Cereales (avena, pan de centeno, quinoa o incluso una pequeña cantidad de arroz) o leguminosas (frijol, lenteja, garbanzo, cacahuates naturales).

1 fruta/verdura o bien, un jugo de cualquiera de estos dos tipos de alimentos, pero en pequeña cantidad

Una vez que tengas cada desayuno, refrigera en 5 grupos de recipientes (uno para cada día de la semana), a excepción de los zumos, mismos que se preparan antes de salir de casa y que gracias a la potencia de nuevos modelos de extractores de jugo en el mercado, son más fáciles y rápidos de preparar.

Para zumos naturales, primero busca marcas de exprimidores o extractores y evita basar tus desayunos solo en ellos, pues será muy fácil rebasar el límite diario de azúcares recomendado por Organización Mundial de la Salud (OMS) que es de 25 gramos.