El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta negó que sea enemigo del rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, no obstante, indicó que no impedirá la aplicación de la ley en caso de que haya cometido irregularidades en el manejo de los recursos de la institución.

En su habitual conferencia de prensa, el mandatario aseguró que no tiene conocimiento ni está detrás de las investigaciones y auditorías que se realizan en contra del académico, o de su hija Luz Andrea Esparza Vergara por el periodo que fungió como presidenta del club de futbol Lobos BUAP.

“Nunca estime que era yo considerado el enemigo de alguien y ahora sí ya sé que alguien me considera su enemigo. No señor Esparza usted no es mi enemigo, pero no seré yo quien impida que la ley se aplique a quien la violó”, dijo.

Sostuvo que la prioridad de su gobierno es atender la emergencia sanitaria por Covid-19 en la entidad y no acrecentar sus batallas contra la BUAP, como señaló Esparza Ortiz quien –dijo—no ha realizado una sola acción para combatir el coronavirus en la entidad.

Asimismo, comentó que su administración no está interesado en que la ley se vuelva una “línea imparable”, pero como gobernante está obligado a que se aplique de manera natural.

“No sé si alguien de su familia estuvo involucrado en movimientos o cargos, no estoy interesado en que la ley se vuelva una especie de línea imparable, tiene que aplicarse de manera natural, que no se declare enemigo de quienes están obligados a hacer cumplir o aplicar la ley”, acotó.