La diputada local del Partido Movimiento Ciudadano (MC), María Isabel Casas Meneses criticó desde la máxima tribuna del Estado la actuación de las y los legisladores federales de la Cuarta Transformación por actuar sin congruencia, veracidad ni compromiso con el pueblo de México y actuar solo por disciplina partidista.

En su intervención en asuntos generales de la sesión ordinaria de este martes, la legisladora se refirió a la conmemoración de la Revolución Mexicana, la cual dijo debe llevar a la reflexión seria, responsable y lucida, que permita defender a las instituciones, a la democracia y el futuro de México. Ahí comentó que frente a los recortes presupuestales que ponen en riesgo muchos sectores vulnerables de la población, es necesario que quienes hoy son mayoría, actúen con responsabilidad y no por disciplina partidista en la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación.

Aunado a ello sentenció que “es ofensiva la postura irónica y burlesca de quien dice “no hay, no hay, no hay” con el objetivo de usar irresponsablemente el dinero de todos los mexicanos. Es ofensivo y reprobable el contexto por el que atraviesa la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en donde la lealtad partidista fue superior a nuestra Carta Magna. Hoy, ser militante del partido en el poder es sinónimo de impunidad, privilegios, recompensa y amiguismo.

La CNDH atraviesa por una crisis de legalidad, de credibilidad y de legitimidad”. También señaló el asilo político otorgado al expresidente de Bolivia, Evo Morales, lo que dijo “ha servido para distraer la atención de temas como Culiacán y la actuación antidemocrática del Gobernador de Baja California.

La actuación de la exministra y hoy Secretaria de Gobernación es una muestra de la forma en que el poder corrompe sin distinción alguna”. Incluso, sentenció que la Cámara de Diputados y Senadores son una réplica exacta de la forma en que actuaba el partido hegemónico, pues votan sin voluntad propia, lo hacen por órdenes de otro poder, a ciegas, “porque saben que esas diputaciones y senadurías, no las ganaron por su propio esfuerzo, sino por la popularidad de quien hoy es su jefe político”.

Remató su mensaje señalando que la popularidad electoral y la inexperiencia son el peligro del México de hoy, además la sumisión por subirse al barco y la obediencia ciega son el peligro del México del siglo XXI, la confusión entre ser un líder popular o un hombre de gobierno, constituyen el mayor riesgo para nuestro país”.