Este año 2020, el horario de invierno comenzará en México el domingo 25 de octubre, y habrá que atrasar una hora las manecillas del reloj. A partir de ese momento, los días tendrán menos tiempo de luz natural y parecerán más cortos, ya que anochecerá antes; un cambio que en ocasiones puede generar estrés. El pasado mes de abril, la modificación del horario despertó un acalorado debate en el Congreso.

En medio de la pandemia mundial del Covid-19, de la que poco se conocía, y bajo un panorama de inmensa incertidumbre, muchos legisladores creyeron que implantar el horario de verano afectaría negativamente a los mexicanos.

Los legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) pidieron entonces al presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, eliminar o suspender el cambio de hora. La diputada de la formación, Claudia Reyes Montiel, argumentó que la crisis sanitaria y económica, unida a las medidas de confinamiento y a la modificación horaria podían generar situaciones de ansiedad y estrés.

En este sentido, estudios de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), confirmaron que atrasar o adelantar el reloj puede afectar al rendimiento físico, emocional e intelectual de las personas.

Además, en los niños, puede alterar su ciclo de sueño y la necesidad de ingerir alimentos, y en los adultos mayores puede provocar insomnio y ansiedad. A pesar de las quejas, en abril se implantó el horario de verano, y este mes de octubre llegará el de invierno, con días más oscuros y cortos.

Aunque el cambio oficial ocurrirá a las 02:00 de la madrugada del domingo 25, se recomienda atrasar el reloj en la noche del sábado, antes de ir a dormir. El horario de invierno se extenderá hasta el próximo domingo 4 de abril de 2021.