Este domingo, el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, comunicó que la entidad ya se prepara para regresar al semáforo rojo como consecuencia del aumento de contagios de COVID-19.

De acuerdo con el mandatario, están a un paso de volver al semáforo rojo epidemiológico, el de máximo riesgo, luego que la reapertura de actividades económicas y recreativas provocara el aumento de contagios.

"Estamos al límite entre el semáforo naranja y el rojo. Si los contagios se siguen incrementando, nuestra posibilidad de que pasemos a semáforo rojo es muy amplia", dijo Héctor Astudillo, gobernador del estado.

Y es que durante los últimos días, en Guerrero se registraron contagios superiores a los 200 en tan sólo cuatro días, un número que no se había alcanzado durante toda la pandemia.

Este anuncio también se da después que se abrieran las playas y destinos turísticos, donde se implementaron medidas sanitarias con 78 módulos instalados en Acapulco e Ixtapa–Zihuatanejo.

Tras la apertura de las actividades turísticas y de las playas el pasado 2 de julio, al colocarse Guerrero en color naranja en el Semáforo Nacional Epidemiológico, el gobierno estatal y los municipales acordaron desplegar un operativo conjunto a través de módulos o filtros instalados en los puntos de acceso a las playas.

Por instrucciones del gobernador Héctor Astudillo Flores y respetando las instancias de gobierno, 26 dependencias estatales y municipales serán las responsables de todos los filtros instalados, dónde efectúan operaciones en áreas y acceso a playas.

Distintas corporaciones como Sedena, Marina, Guardia Nacional, Policía Federal, Estatal, Municipal y Turística realizan recorridos para supervisar que se cumpla con el aforo en restaurantes y la sana distancia en mesas, camastros y sillas, además de vigilar el consumo de bebidas y alimentos no permitidos en el área de arena, socializar las actividades esenciales permitidas y supervisar la afluencia en la playa.