El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se reúne por primera vez el miércoles con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro potencialmente incómodo que ha atraído la atención de algunos demócratas descontentos por estar tan cerca de la elección presidencial.

El líder izquierdista se ha sacudido las críticas en su país para seguir adelante con sus planes de reunirse con Trump, un derechista poco popular en México debido a sus incendiarios comentarios sobre su población.

La reunión está planeada para celebrar un nuevo acuerdo comercial de Norteamérica, pero las fricciones sobre la inmigración ilegal y la inversión en energía en México podrían surgir cuando los dos políticos se reúnan el miércoles por la tarde.


A López Obrador se le unirá una delegación de adinerados empresarios, incluyendo al hombre más rico de México, el magnate de las telecomunicaciones Carlos Slim, quien el miércoles por la noche cenará con ejecutivos de negocios estadounidenses y Trump en la Casa Blanca.

Es probable que el constante apoyo de México a las políticas de inmigración de Trump ocupe un lugar destacado en la agenda, así como la forma de mitigar las afectaciones del coronavirus y mantener el flujo de bienes entre los vecinos, cuyas economías están profundamente entrelazadas.

No está claro si Trump abordará las disputas entre las empresas estadounidenses y el gobierno de López Obrador, quien está haciendo retroceder la apertura de la industria energética emprendida entre 2013/14 en favor de un modelo liderado por el Estado y ha puesto en duda varios contratos importantes.

Un funcionario de alto nivel de la administración de Trump dijo que el gobierno de México se había comprometido a mantener esos contratos. “Así que, ciertamente esperamos que cumplan su palabra”, dijo el funcionario en una reunión informativa con periodistas.

El viaje a Washington, la primera visita al extranjero de López Obrador desde que asumió el cargo a finales de 2018, lo realizó en un vuelo comercial. Un video publicado en Twitter el martes lo mostraba con una máscara facial en un avión repleto. La cumbre se organizó para marcar el inicio en julio del nuevo acuerdo comercial de Norteamérica, el TMEC, que reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que Trump odiaba.

Pero la reunión de dos días se redujo a uno solo, después de que el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se negara a unirse a ambos mandatarios en medio de nuevas amenazas de Estados Unidos de imponer aranceles a productos canadienses.

Los críticos de López Obrador y algunos demócratas dicen que Trump quiere usar la reunión para conseguir apoyo entre los votantes hispanos de cara a las elecciones presidenciales de noviembre.

Las encuestas muestran que los votantes hispanos favorecen a su rival demócrata, Joe Biden. López Obrador no se reunirá con Biden durante el viaje.