Nunca perdieron la fe de encontrarlo. Y once años después de que desapareció en Celaya Guanajuato, una madre se reencontró con su hijo en Mazatlán.

Es la historia de Juan Carlos Nicolás de La Cruz, quien un día llegó a pedir un plato de comida el centro de Rehabilitación una Luz de Esperanza ubicado en la colonia 20 de noviembre y ahí se quedó. Estaba en situación de calle y a los encargados se lee hizo normal porque cerca de está el paso del tren, luego se dieron cuenta que padecía esquizofrenia y le dieron ayuda.

Francisco Lozano, uno de los responsables del establecimiento, dijo que un día lo llevaron a la playa y se les perdió; pero cinco meses después lo encontraron caminando por la carretera hacia el sur, cerca de El Rosario, lo auxiliaron y lo regresaron al centro en donde había permanecido hasta hoy. Pero todo cambio hace unos días, cuando fue a una reunión a Culiacán.

Allá les exlicaron de la importancia de la búsqueda de personas desaparecidas y recordó que en este sitio había una persona con características.

Aportó los pocos datos que Juan Carlos recodaba del lugar en donde vivía, Celaya, y el nombre de su madre. Eso fue suficiente para establecer contacto con aquel Estado y el resultado fue que estaba reportado como desaparecido. Una vez que se confirmó que tenía una familia qe lo buscaba, le hicieron estudios médicos con el fin de que su traslado hacia su ciudad fuera con el medicamento adecuado para que alla siga con el tratamiento.

Y cerca de las 09: 30 horas de la mañana los familiares llegaron al centro, se encontraron con Juan Carlos en medio del llanto pero ahora de alegría y en cuanto se hizo el papeleo para la entrega regresaron a Guanajuato, con lo que ahora es el tesoro más preciado de la familia.