A fines de mayo, cuando Arizona levantó el confinamiento por la covid-19, Mark Anthony Urquiza fue a un bar de karaoke con sus amigos. Unas semanas más tarde estaba conectado a un ventilador y días después falleció en una unidad de cuidados intensivos.

“Tenía 65 años y estaba sano. Su única condición preexistente era confiar en Donald Trump. Y por eso pagó con su vida”, contó su hija Kristin Urquiza en agosto, durante la convención del Partido Demócrata que nominó a Joe Biden a la Casa Blanca para las elecciones del 3 de noviembre.

Un mes después, cuando Estados Unidos superó las 200.000 muertes por el nuevo coronavirus, Urquiza, cuyo padre votó a Trump en 2016, deploró el azote de la covid-19 entre los hispanos, e insistió en que esto no cambiará si Trump es reelegido.

“El presidente sigue sin preocuparse por nuestra comunidad”, dijo Urquiza, de 39 años, durante una audioconferencia organizada por el Comité Nacional Demócrata (CND) poco antes de que se cruzara el sombrío umbral de fallecidos.

“No hay forma de que tengamos una respuesta nacional coordinada y basada en datos bajo su liderazgo, con lo cual la comunidad latina seguirá sufriendo de manera desproporcionada”, añadió.

Los hispanos en Estados Unidos, primera minoría étnica en el país, son uno de los grupos más afectados por el nuevo coronavirus.

Del total de 200.000 fallecidos, casi un quinto son latinos. Y conforman el 45% de los muertos menores de 21 años y el 20,5% de los fallecidos mayores de 65 años.

Los latinos también han sido especialmente golpeados económicamente debido a la pandemia.

La tasa de desempleo de los hispanos en Estados Unidos se ubica en el 10,5%, tras alcanzar un récord de 18,9% en mayo, luego de caer a mínimos históricos cercanos al 4% meses antes.
“Las comunidades latinas que constituyen un segmento significativo de trabajadores esenciales han sido las más afectadas”, afirmó el presidente del CND, Tom Pérez, quien también consideró “desproporcionado” el impacto de la covid-19 entre los hispanos.

Golpe en salud y bolsillo

La mayoría de los hogares latinos reportaron problemas financieros graves en las cuatro principales ciudades del país: Nueva York (73%), Los Ángeles (71%), Chicago (63%) y Houston (77%) durante la pandemia, según una encuesta NPR/Harvard publicada a principios de septiembre.

“Cuatro de cada 10 familias latinas con niños pasan hambre en este momento, y una de cada tres pequeñas empresas latinas ha sufrido un golpe económico debido a la covid-19”, dijo Julie Chávez Rodríguez, nieta del histórico activista por los derechos laborales César Chávez y actualmente la latina de más alto rango en la campaña de Biden.

Chávez Rodríguez destacó además que los hispanos en Estados Unidos tienen tres veces más probabilidades de infectarse con covid-19 que el resto de la población.

Las mujeres hispanas sufrieron un aumento especialmente pronunciado en su tasa de desempleo, que saltó del 5,5% en febrero al 20,5% en abril, indicó el Centro de investigaciones Pew.

La respuesta a la covid-19 es el principal tema para los latinos en estas elecciones, seguido de la necesidad de bajar los costos de atención de salud, según un sondeo publicado el martes del Fondo Educativo NALEO y la consultora Latino Decisions.

El 31% de los encuestados dijo conocer a alguien que murió a causa de la covid-19 y el 36% indicó haber tenido problemas para acceder a alimentos y medicinas o satisfacer necesidades básicas como consecuencia de la pandemia.

El nuevo sondeo de NALEO/Latino Decisions, que tiene un margen de error de +/- 4,9%, reafirmó la ventaja de Biden sobre Trump ya señalada hace dos semanas: 65% dijo que prevé votar por el exvicepresidente de Barack Obama, frente al 25% que planea hacerlo por el mandatario republicano.

“Cuando le dé mi voto a Joe Biden, lo haré por mi papá”, dijo Kristin Urquiza.