El presidente, Donald Trump, reaccionó este martes a la elección de Kamala Harris como compañera de fórmula del precandidato demócrata Joe Biden con insultos y términos peyorativos hacia la senadora y exprecandidata presidencial.

“Me sorprendió que la hubiese elegido”, dijo Trump durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, pues según dice, le “fue muy, muy mal en las primarias”.

Harris tenía menos de 9% de apoyo en el último mes en que estuvo en la contienda.

Además, Trump dijo que Harris fue “irrespetuosa” y “sucia, repugnante” (nasty) en su trato con Biden cuando se disputaban la nominación demócrata. La campaña del presidente emitió una declaración en la que dicen que Harris “llamó a Biden racista y le pidió una disculpa que nunca recibió”.

¿A qué se refiere la campaña de Trump con esto?

Harris, que fue fiscal general de California antes de ser senadora, criticó duramente a Biden durante un debate en junio de 2019.

Le reprochó haber votado en contra de una práctica que facilitaba la integración de estudiantes blancos y negros en la década de los años 80 y 90, y aunque Harris clarificó que no lo estaba llamando "racista", el tono de aquella discusión hirió la imagen de Biden e impulsó el perfil de Harris como alguien que se le podía enfrentar sin miedo al favorito en la carrera.

Meses después, tras salir de la carrera a la Casa Blanca en diciembre de 2019, Harris apoyó al exvicepresidente. Y aunque algunas de esas críticas hizo que la campaña de Biden cuestionara por un momento qué tan leal sería Harris y si sus propias ambiciones presidenciales podrían ser un obstáculo, ahora están usando esa rivalidad como una ventaja.

Un nuevo sobrenombre

Trump también atacó a Harris por votar en contra de la confirmación del juez Brett Kavannaugh durante sus audiencias en el Comité de Asuntos Judiciales del Senado.

Aquella confirmación fue muy polémica y polarizante: los liberales en el país se oponían vehementemente a que fuera confirmado para un puesto vitalicio a la Corte Suprema y que, de esa manera, restringiera los derechos de las personas LGBTQ, el derecho al aborto, y otros temas importantes para los demócratas. Para Trump y los conservadores era su favorito, precisamente por las mismas razones.

Harris fue “asquerosa (nasty)” con Kavanaugh, dijo el presidente a los reporteros. “No olvidaré eso”.