Los cafés y restaurantes volvieron a abrir este martes en Francia, símbolo de una vuelta a la normalidad paulatina en Europa, mientras que la pandemia del coronavirus sigue azotando a América Latina y amenaza con colapsar los hospitales.

“¡La reapertura de los cafés, hoteles y restaurantes marcan el regreso de los días felices!”, escribió el presidente Emmanuel Macron, en Twitter.

En la aglomeración de París, donde el virus sigue circulando de modo más intenso, sólo se puede servir en las terrazas, pero en el resto del país los restaurantes, cafés y bares pueden acoger a los clientes casi normalmente, a condición de que respeten un metro de distancia entre cada mesa.

“¡Es el gran día!”, dice a la AFP Barthélémy Bru, mientras termina de instalar las mesas y sillas en la terraza de su restaurante “Les Tanneurs de la Butte”, en el sur de París. “Esperamos que los clientes regresen. Pero con este solazo creo que vendrán”, añade optimista, mientras que los termómetros superan los 25 ºC.

También recuperaron este martes la libertad de viajar a cualquier punto del área continental francesa, pero manteniendo la prudencia para evitar un rebrote de un virus que causó casi 30.000 muertos.

Escasez de oxígeno

El ambiente festivo que se vivía este martes en Francia contrasta con la situación en América Latina, donde la pandemia de coronavirus amenaza con saturar los sistemas sanitarios.

Cuatro de los 10 países con mayor número de infecciones diarias son latinoamericanos: Brasil, Perú, Chile y México, había advertido el lunes Michael Ryan, el director de emergencias sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“No creo que hayamos alcanzado el punto álgido de los contagios (en la región) y, de momento, no puedo predecir cuando se alcanzará”, añadió.

El foco del área latinoamericana está en Brasil que, con 526.447 casos, es el segundo país en número de contagios en todo el mundo, detrás de Estados Unidos.