Grecia reanudó el lunes los transbordadores regulares a sus islas y reabrió cafeterías y restaurantes, mientras el país aceleraba sus esfuerzos para rescatar la temporada de turismo.

En general, los viajes a las islas han estado prohibidos desde que se impuso una cuarentena a finales de marzo para frenar la expansión del coronavirus. Sólo proveedores de mercancías y residentes permanentes tenían acceso.

Sin embargo, la baja tasa de infecciones de COVID-19 en el país llevó al gobierno a iniciar la temporada estival tres semanas antes de la fecha prevista, el 15 de junio, mientras otros países mediterráneos, como Italia, España y Turquía, sufrían brotes más agresivos del virus.

En el restaurante Bairaktaris, en la plaza central de Monastiraki, en Atenas, camareros y empleados con mascarillas moradas, y algunos con escudos faciales de plástico, cortaban carne en el asador giratorio, colocaban flores en mesas espaciadas y esperaban a los clientes, que aún se mostraban cautos el lunes.

Spiros Bairaktaris, el entusiasmado propietario, continúa con un negocio familiar que lleva 140 años abierto, y en las paredes se ven fotos suyas junto a clientes famosos. Él se mostró optimista sobre la temporada pese al lento inicio.

“Esto nunca ha pasado antes”, dijo a AP. “Normalmente sentaríamos a 100 personas en la zona interior, ahora serán sólo 30... No habrá danza ni música bouzouki hasta que los médicos nos den el visto bueno”.

“Pero creo que vendrá gente de toda Europa porque tenemos una baja cifra de muertos, gracias a Dios”, añadió.

Grecia ha registrado casi 2.900 infecciones y 171 muertes por el virus. Italia ha documentado 33.000 muertes por coronavirus, España casi 29.000 y Turquía 4.340, según un conteo de la Universidad Johns Hopkins.

Se introdujeron medidas de distanciamiento social y límites de pasajeros en transbordadores y restaurantes para combatir los nuevos contagios.

También se reforzó el servicio estatal de salud en las islas, con unidades de cuidados intensivos habilitadas en cinco islas: Lesbos, Samos, Rodas, Zante y Corfú, que se suman a la UCI que ya tenía la isla de Creta.

El turismo es una pieza crucial de la economía griega, que contribuye directamente a más del 10% del PIB. Más de 34 millones de personas viajaron a Grecia el año pasado y gastaron 18.200 millones de euros (19.500 millones de dólares) según datos del gobierno.

Normalmente es difícil conseguir un hueco en la cafetería Kayak, que ofrece cómodos asientos y vistas a las Acrópolis. Pero el lunes a mediodía seguía casi vacío.

“El 80% de nuestro negocio viene del turismo, y la gente en Grecia es prudente, temen perder su empleo”, dijo la propietaria, Liza Meneretzi. “Llevo 30 años dirigiendo esta cafetería y nunca he visto nada como esto. Pero soy optimista desde que nací, de modo que veremos cómo van las cosas”.