El presidente depuesto de Bolivia, Evo Morales, hizo un llamado a la comunidad internacional y a la Iglesia católica para que acompañen el diálogo y alcanzar una solución pacífica a la crisis política, institucional y social por la que atraviesa la nación andina.

A través de su cuenta de Twitter, Morales pidió este miércoles a organismos internacionales como la ONU, "países amigos de Europa e instituciones como la Iglesia católica, representada por el hermano papa Francisco, acompañarnos en el diálogo para pacificar nuestra querida Bolivia".

El mandatario depuesto, que se encuentra asilado en México ante los riesgos que corría en su país, subrayó que "la violencia atenta contra la vida y la paz social", en referencia a la represión policial y las violentas manifestaciones tras su dimisión el pasado 10 de noviembre.

Protestas

Este miércoles, en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, se registraron disturbios y represión policial contra manifestantes que denuncian el golpe de Estado y piden el regreso de Morales.

En este violento contexto, que incluyó el despliegue de las Fuerzas Armadas, Evo ofreció su ayuda para poner fin al conflicto e hizo un llamado al diálogo nacional con todos los movimientos sociales, comités cívicos y partidos políticos.

"Si puedo aportar con mi presencia a la solución pacífica que pare la violencia y cuide la vida, lo haré por mi querida Bolivia", señaló el mandatario depuesto.

Según un informe presentado este miércoles por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) boliviano, durante los 23 días de conflicto social que ha atravesado el país, diez personas han fallecido, ocho de ellas por proyectil de arma de fuego.