Grupos de rescate entraron el lunes en aguas embarradas y a la altura de la cintura en busca de personas desaparecidas tras uno de los peores tifones que han azotado Japón en la historia reciente, ante la previsión de que la lluvia se reanude a lo largo del día.

El primer ministro Shinzo Abe dijo que la tormenta había golpeado vastas zonas y pidió que se prestara apoyo urgente a los afectados.

Al menos 40 personas murieron en el tifón, que dejó bajo el agua a vastas secciones de ciudades del centro y el este de Japón, y otras 16 desaparecidas y 189 heridas, dijo la cadena pública de televisión NHK.

El tifón Hagibis, que significa “velocidad” en tagalo, tocó tierra el sábado en la isla principal de Japón, Honshu, y se dirigió al mar el domingo.

Más de 12o mil agentes de policía, soldados y personal de la Guardia Costera, así como unos 100 helicópteros, fueron movilizados para las operaciones de rescate del lunes, dijo el secretario jefe del gabinete, Yoshihide Suga.

Se pronostican fuertes lluvias este lunes en algunas partes del centro y el este de Japón, donde ha habido desprendimientos de tierra debido a las lluvias récord del tifón, lo que ha llevado a Suga a instar a los residentes a que mantengan la vigilancia.

Más de 92 mil hogares seguían sin electricidad a primera hora del lunes, día festivo nacional, según informó el Ministerio de Economía, Comercio e Industria. Esto supone una reducción con respecto a los 262 mil hogares que había al mediodía del domingo.