La mexicana Leydy Pech ganó este lunes el Premio Medioambiental Goldman (Goldman Environmental Prize), conocido como el ‘Nobel’ medioambiental, por evitar la siembra de soya transgénica en el sur del país.

La Goldman Environmental Foundation reconoce cada año a seis personas por su labor en el sector ambiental; este 2020 la mexicana fue ganadora de una presea.

Leydy Pech es una apicultora indígena maya que encabezó una coalición que detuvo con éxito la plantación de soja genéticamente modificada por Monsanto en el sur de México, se lee en la página web de la fundación.

La Corte Suprema de México dictaminó que el gobierno violó los derechos constitucionales de los mayas y suspendió la siembra de soja modificada genéticamente.

Debido a la persistencia de Pech y su coalición, en septiembre de 2017, el Servicio Agrícola y de Alimentos de México revocó el permiso de Monsanto para cultivar soja modificada genéticamente en siete estados.

La mujer maya de 55 años se gana la vida como apicultora en un colectivo de mujeres mayas. Nació y creció en Hopelchén, donde la práctica de la apicultura se remonta a siglos para la comunidad maya.

Pech ha centrado su práctica apícola en una rara especie de abeja nativa, Melipona beecheii. También es promotora del desarrollo sostenible de las comunidades rurales mayas como miembro de Koolel-Kab / Muuchkambal, una cooperativa de agricultura orgánica y agroforestería compuesta únicamente por mujeres mayas.

El estado de Campeche en la península de Yucatán en México presenta una antigua mezcla de bosques, apicultura, agricultura local y cultura maya profundamente arraigada. México es el sexto productor mundial de miel y el 40% de la producción de miel del país se origina en la península de Yucatán. En Campeche, 25 mil familias, especialmente dentro de las comunidades indígenas mayas, dependen de la producción de miel para su sustento.

La apicultura también es parte integral de la cultura maya y un factor clave en la protección de los bosques de Campeche. Recientemente, con el auge de la agricultura industrial, el estado perdió casi 94 mil acres de bosque, la tasa más alta de deforestación en México.

En 2000, Monsanto comenzó a cultivar pequeñas parcelas experimentales de soja genéticamente modificada (GM) en México. En 2010 y 2011, el gobierno elevó estos proyectos a “proyectos piloto”.

La soja transgénica utilizada por Monsanto (ahora propiedad de Bayer) se conoce como “Roundup Ready”, una referencia a la tolerancia genética programada de la planta a altas dosis del herbicida Roundup (también un producto de Monsanto). El ingrediente principal de Roundup es el glifosato, un probable carcinógeno que también está relacionado con abortos espontáneos y defectos de nacimiento.

Los otros cinco premiados este año por la Fundación Goldman son: Chibeze Ezekiel (Ghana), Kristal Ambrose (Bahamas), Lucie Pinson (Francia), Nemonte Nenquimo (Ecuador) y Paul Sein Twa (Myanmar).