Solo unas diez vaquitas marinas siguen vivas, según un estudio realizado en el mes de febrero, debido a la pesca furtiva.

La vaquita marina está atrapada entre las peligrosas redes de la burocracia y nada parece poder evitar su inminente extinción.

Los recursos -tanto públicos como privados- destinados a su conservación navegan en aguas turbias luego de que en el pasado sexenio hubo un multimillonario desplifarro del dinero destinado a salvar a esta especie.

Greenpeace, pescadores y organizaciones ciudadanas de San Felipe, Baja California, legisladores federales e investigadores dedicados a conservar esta especie consultadas por la agencia Notimex, refieren que a la vaquita marina no la está extinguiendo la veda para frenar su pesca furtiva.

"Hubo un gastadero de dinero, un despilfarro en el sexenio anterior. Nunca hubo como un ejercicio de transparencia que dijera: todo esto tuvimos de dinero y todo esto es lo que gastamos. No existe", denunció a Notimex Miguel Rivas, coordinador de la campaña de océanos de Greenpeace México.

El miembro de este organismo lamentó que el gobierno de Enrique Peña Nieto quedara en deuda con la ciudadanía, pues tuvo que haber reportado los resultados obtenidos de manera transparente.