La Asociación Méxicana de la Industria Automotriz (AMIA) pidió, "respetuosamente", al gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta dar por terminada la vigencia del decreto emitido el pasado viernes, el cual mantiene suspendidas las actividades en VW, AUDI y empresas proveedoras, para realizar la preparación, limpieza y planeación de las plantas, y comenzar de manera paulatina y escalonada la producción de vehículos y autopartes, y comercialización.



En un comunicado, la agrupación propuso al mandatario colaboración conjunta para reactivar de manera "urgente" la economía del estado y elaborar un plan estratégico que nos permita reactivar de manera paulatina y ordenada la economía local y regional para aportar, cuanto antes, al bienestar social de miles de familias poblanas que dependen de este sector esencial.

La AMIA destaca en su comunicado: "a lo largo de la semana de la emergencia sanitaria, la industria y todos quienes formamos parte de la cadena productiva, personal de planta, administración y distribuidores de autopartes hemos sido respetuosos y conscientes que la prioridad absoluta es proteger la salud de nuestros colaboradores y sus familias, clientes y proveedores y por supuesto las comunidades donde tenemos operación".

Por lo tanto prácticamente hace una promesa a nombre de sus afiliados: "en ese sentido tomaremos en Puebla precauciones fundamentales para mitigar los efectos de la pandemia con los más altos y estrictos controles sanitarios y aplicando las recomendaciones de las autoridades correspondientes".

A la par, recuerdan que la industria automotriz asentada en Puebla representa el 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y además forma parte esencial de la fuerza laboral de los poblanos