El algoritmo de recomendaciones de YouTube vincula los videos aparentemente inocentes con niños al contenido sexualmente marcado, no solo facilitando la vida a los pedófilos, sino también normalizando esta desviación, se desprende de un material de The New York Times publicado este lunes.

En un caso ilustrativo mencionado por el diario, un clip subido por una chica de Río de Janeiro, donde jugaba con su amiga en una piscina de su casa, tuvo 400 mil reproducciones en pocos días.

El motor de recomendaciones

Según la investigación, la grabación casera aparentemente ordinaria ganó tanta popularidad debido al mecanismo de recomendaciones, que sortea automáticamente los videos subidos en la plataforma, promoviéndolos a los espectadores dependiendo de su historial.

De este modo, el sistema propone a los que ven contenido de algún tipo —en ese caso, con niños semidesnudos— continuar con otros videos semejantes.

Sin embargo, lo más inquietante es que los usuarios no deben buscar el contenido con niños para verlos: es suficiente con que consumieran inicialmente videos eróticos o relacionados con el sexo.

Si siguieran el mecanismo de recomendaciones, tras varias interacciones, llegarán a los clips con jóvenes en ropa interior y, por fin, grabaciones y trasmisiones con niños vestidos parcialmente. Así se realiza la caída en la "madriguera de conejo", como los periodistas definieron al algoritmo.

¿Normalización de la pederastia?

El motor "es increíblemente poderoso", comentó el psicólogo británico Stephen Blumenthal, agregando que "la gente se siente atraída hacia él".

Más aún, contribuye a que los usuarios no propensos a la pedofilia sean más tolerantes a esa desviación.

"Está normalizando eso", afirmó con claridad el psicólogo Marcus Rogers, de la Universidad Purdue.

No obstante, desde YouTube rechazan las acusaciones.

"No queda claro para nosotros que necesariamente nuestro motor de recomendaciones te lleve en una dirección o la otra", cita The New York Times a Jennifer O'Connor, directora de producto de confianza y seguridad.

No es la primera vez que la plataforma se ve en el centro de escándalos vinculados a la pedofilia. Así, en el 2017, importantes marcas de todo el mundo suspendieron sus contratos con YouTube después de que el diario británico Times reportó que mostraba publicidad junto con videos de menores con poca ropa que atraen cientos de comentarios de pedófilos. En febrero de este año, el problema ha vuelto a plantearse.

Como resultado, la compañía desactivó los comentarios en decenas de millones de videos con menores.