En Puebla y Tlaxcala el poder adquisitivo de las familias durante el mes de agosto se vio afectado por el incremento de precios de algunos componentes de la canasta básica.

De acuerdo al reporte sobre el Índice Nacional de Precios al Consumidor del INEGI, el incremento de productos como el limón (que creció 32.92 por ciento), la piña (26.40), el tomate (16.66) y el jitomate (13.86), provocaron en la ciudad de Puebla una inflación anual acumulada de 4.95 por ciento, siendo la más alta de las 55 ciudades analizadas.

El alza de precios además se dio en el pago de derechos por suministro de agua (2.82 por ciento), gas doméstico LP (1.25); cebolla (10.18); tomate verde (16.66); loncherías, fondas, taquerías y torterías (0.39); frijol (2.36) y vivienda propia (0.11 por ciento).

Por su parte, Tlaxcala alcanzó una inflación anual acumulada de 4.47 por ciento, con variaciones en el INCP de 0.57 por ciento mensual y 2.25 por ciento en comparación con diciembre de 2019.

Con estos promedios, ambas ciudades se colocaron por encima de la inflación anual nacional que fue de 4.05 por ciento: Puebla se colocó en el primer lugar del listado con la mayor variación de precios y Tlaxcala en la posición 16 con la mayor inflación anual acumulada durante agosto.

Además del incremento en precios de alimentos, el aumento de los costos por bebidas alcohólicas y tabaco; muebles; vivienda y servicios educativos, culturales, recreativos y de salud impactaron la economía de los hogares durante el octavo mes de confinamiento por la pandemia.