Así es el regreso de la marca británica MG al mercado mexicano, en medio de la crisis económica más profunda que ha enfrentado el sector automotriz y con alrededor de 35 marcas competidoras peleando por un mercado que este año se contraerá 30%.

Los rumores sobre la llegada de la marca británica, ahora propiedad de la china SAIC Motor, empezaron a sonar a principios de año cuando Amapola Grijalva, presidenta de la Cámara de Comercio y Tecnología de China México, dijo que la empresa china tenía “gran interés” de invertir en México.

La noticia se confirmó cuando la empresa china alquiló un piso en un edificio de oficinas en Santa Fe, al poniente de la Ciudad de México, y empezó a reclutar a personal mexicano con experiencia en la comercialización de vehículos de marcas asiáticas. SAIC Motor adquirió la marca MG en 2007, y desde entonces el consorcio chino le ha permitido comenzar una nueva etapa de expansión con una oferta de modelos renovada, desarrollada en Reino Unido y fabricada en China, que incluye sedanes, hatchbacks y crossovers.

Aunque los planes de la marca en México se tambalearon tras la llegada de la pandemia del coronavirus, SAIC Motor siguió adelante con el reclutamiento de personal, con el objetivo de conformar un equipo que pudiera preparar el arribo de la marca al mercado mexicano durante el segundo semestre del año.

La estrategia Gerardo San Román, director de la firma de análisis JATO Dynamics, comenta que SAIC Motor no es la primera automotriz china en comercializar una marca europea en México. Tras comprar Volvo a Ford, la china Geely comercializa con éxito la marca de origen sueco en el país.

“Creo que la estrategia de la marca china para relanzar MG en el mercado mexicano será similar a la de la china Geely: apelar al origen europeo de la marca y exaltar la calidad de su manufactura y diseño”, dice.

MG surgió en los años 20, cuando William Morris contrató a Cecil Kimber como director de ventas de su compañía Morris Garages, quien echando mano de sus conocimientos de diseño y construcción de carrocerías, comenzó a producir versiones mejoradas de estos modelos, con líneas más deportivas que en los siguientes años se comercializaron bajo la marca MG, tomando las iniciales de Morris Garages.

La marca se hizo famosa por ofrecer, entre otras cosas, varios roadsters al más puro estilo británico: autos de dos plazas, sin techo, con el motor adelante y la tracción atrás.

Pero a diferencia de Volvo, SAIC Motor buscará posicionar a MG en el mercado mexicano en un hueco que Mazda ha abierto entre la parte alta de las marcas de volumen y las alemanas premium.

Es decir, una opción premium pero accesible, con modelos cuyos precios podrían moverse entre los 300,000 y los 500,000 pesos. Un nicho que aunque mueve menos volumen, ofrece mejor rentabilidad.

Esta será una estrategia diferente a la que han elegido otras marcas chinas, como BAIC y JAC, que han decidido probar suerte en el mercado mexicano ofreciendo sus marcas propias con precios competitivos a la base del mercado, actualmente dominada por las marcas Nissan, Chevrolet y Volkswagen.

MG llegará al mercado mexicano con una gama inicial de entre tres y cuatro modelos, que incluirá alguna SUV y un sedán compacto. En una primera fase, estos modelos serán importados de China, pero la empresa no descarta ensamblarlos en México en un mediano plazo, en una planta que pudiera montar en el norte del país.

Los modelos que SAIC Motor venda en México bajo su marca MG, no serán los primeros que rodarán en el mercado mexicano provenientes de alguna de sus plantas: el Aveo que General Motors vende en el país se manufactura en una planta que operan SAIC Motor y el fabricante estadounidense en China.

EL MADE IN CHINA AVANZA EN NORTEAMÉRICA

Desde la entrada del país asiático a la Organización Mundial del Comercio en 2001, la cadena de piezas y ensamblaje de automóviles se había mantenido como “la gran excepción” en la penetración que lograron otros productos chinos en Norteamérica.

Sin embargo, esto ha ido cambiando a medida que las compañías automotrices de China están acumulando capacidad ociosa en sus plantas y están siguiendo el camino exportador establecido por otras multinacionales globales chinas, como las textileras y los fabricantes de computadoras y teléfonos.

“La experiencia que han tenido las marcas chinas en otros mercados, como Latinoamérica o Australia, en la última década, les ha permitido perfeccionar su modelo de negocio: la distribución de refacciones, las estrategias de mercado y la imagen de sus modelos”, dice San Román.

Según datos de Inegi, de los 436,445 vehículos que se vendieron en el mercado mexicano, durante la primera mitad del año, 0.5% fueron comercializados por las marcas chinas BAIC y JAC. Con la llegada de MG, bajo el paraguas de SAIC Motors, la cifra podría crecer.