La automotriz estadounidense General Motors reinició el jueves algunas operaciones en dos complejos ubicados en México, y posiblemente el viernes los trabajos seguirían incrementándose, dijo la firma en un comunicado.

La reapertura de las plantas de motores y transmisiones en los complejos Ramos Arizpe -en el norteño estado Coahuila- y Silao -en el central Guanajuato- son un signo positivo para el sector automotriz de Norteamérica, cuyas líneas de suministro están altamente interconectadas.

Las unidades de ensamblaje de ambos complejos podrían volver a operar el viernes, tras semanas de para por el brote de coronavirus, que ha infectado a 56,594 personas y ha cobrado la vida de 6,090 en México.

General Motors de México agregó que aún está determinando la fecha de reinicio de sus operaciones en sus fábricas en Toluca, Estado de México y San Luis Potosí, en el centro del país. “General Motors ha creado guías especiales para los empleados sobre los protocolos de seguridad sanitaria que deben seguir”, dijo la firma.

El lunes, la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador finalmente emitió los lineamientos para reiniciar las operaciones en los sectores automotriz, minero y de la construcción, impulsando la reapertura de la economía a pesar de que la epidemia no ha cedido.

“(Los mensajes del) gobierno federal primero fueron muy confusos, ahora la niebla empieza a retirarse un poco”, dijo a Reuters Mauricio Usabiaga, secretario de Desarrollo Económico del estado Guanajuato.

“La reapertura se va a dar en momentos en que la pandemia está golpeando fuerte al país. Tenemos que tener mucho cuidado, prudencia y conciencia”, agregó Usabiaga.

Además, la empresa estadounidense de autopartes Lear informó a sus empleados en México que algunos regresarían a las actividades el viernes, y que recibirían un entrenamiento para retomar sus labores de forma segura.