Desde el inicio de la contingencia por Coronavirus (COVID-19), la Asociación de Restaurantes, Bares y Cafeterías de Tlaxcala (Arbat) reportó que cuatro establecimientos de los 250 afiliados a la asociación optaron por bajar sus cortinas hasta nuevo aviso.

Es decir, 1.6 por ciento de los dueños de los establecimientos decidieron que de esa manera las repercusiones económicas negativas serían menores, aunque no tomaron en consideración que por las fases de la pandemia eso significaría cerrar por espacio de dos meses.

Al respecto en entrevista, el coordinador de la Asociación de Restaurantes, Bares y Cafeterías de Tlaxcala, Abel Cortés Altamirano comentó que tras una reunión sostenida entre las cámaras y asociaciones del ramo con autoridades estatales, en la que se establecieron acuerdos de actuación y se definieron que no es necesario cerrar establecimientos al público en general, siempre y cuando se mantengan las medidas de higiene máximas en todas las áreas, todo el personal y clientes.

Será hasta después si los contagios van a la alza y si ya se tienen registrados casos positivos en Tlaxcala de COVID-19, cuando se empiece a hablar de cierre de establecimientos, por ahora la Secretaría de Turismo local aseguró que hasta el momento “No es necesario cerrar establecimientos”.

Cortés Altamirano, declaró que les instruyeron que “es importante generar conciencia respecto al seguimiento de medidas higiénicas, así como evitar contacto directo entre personas por lo que recalcó que a nosotros nos toca hacer nuestra parte informando al cliente de dichas medidas y facilitándoles tal cumplimiento colocando gel antibacterial en sanitarios, entrada al establecimiento y en nuestras áreas de preparación cocina y barra, etcétera”.

Entre las medidas que deben tomar los empresarios del sector restaurantero y de bares, así como los clientes, están: continuar con las medidas higiénicas máximas en los establecimientos incluyendo la rutina de limpieza y desinfección de superficies, manijas de puertas, teclados, controles remotos, apagadores, enchufes, clavijas, mesas de trabajo, refrigeradores, utensilios de cocina, tablas de picar, hornos, fregaderos, vajilla, ollas, cubiertos, azucareras, saleros, sillas, mesas, manteles, manteletas, paneras, tortilleros, propineras, servilleteros, puertas, ventanas, barandales, pasamanos, cajoneras, portarrollos, etcétera.

En cuanto al lavado de manos debe ser constante para todos los empleados del establecimiento; también solicitar de manera voluntaria en los salones de banquetes sugerir al cliente posponer cualquier evento donde se concentren más de 50 personas, incluidos personal del establecimiento, meseros, garroteros, edecanes, entre otros.

Además, al personal no esencial enviarlo a tomar descansos programados o adelantarles sus vacaciones; recordar que es obligación permanente (NOM-251) el uso de cofia, cubrebocas y guantes para la manipulación de alimentos para consumo humano así como desinfección permanente de manos y áreas de trabajo en las cocinas; la separación mínima entre comensales, clientes y empleados debe ser de un metro; se recomienda aplicar medidas tales como disminuir aforo en el establecimiento con el fin de que nunca se exceda de 30 personas (incluyendo meseros) al mismo tiempo dentro del establecimiento.
Se sugirió disminuir el aforo en bares para no exceder las 50 personas, incluso se planteó una sanción para los establecimientos que no sigan ésta regla pero no se aprobó por el momento.