Desde que Orel Hershiser ponchó a Tony Phillips, de Oakland, para terminar con la Serie Mundial de 1988, los Dodgers de Los Ángeles han ganado cinco mil 14 partidos de temporada regular y otros 113 en la postemporada, en busca de su siguiente título.

Han gastado tres mil 690 millones de dólares en salarios de peloteros, a lo largo de 32 temporadas.

Hoy, con otra victoria, ese escurridizo séptimo campeonato por fin será suyo. “Sería algo realmente fantástico para estos jugadores”, dijo Hershiser, icónico expitcher de los Dodgers, que tienen ventaja de 3-2 sobre los Rays de Tampa Bay en la Serie Mundial.

Gonsolin fue utilizado como abridor en el Juego 2, permitió el cuadrangular de Brandon Lowe en la primera entrada, sólo duró cuatro outs y cargó con la derrota en la victoria de Tampa Bay (6-4). Pero esta vez, Dave Roberts —manager de Los Ángeles— dijo que lo utilizará de manera normal y espera que trabaje entre cinco y seis innings.

Los Ángeles tiene la nómina más alta en la temporada recortada por la pandemia (95.6 millones de dólares en sueldos), mientras que Tampa Bay es la segunda menos cara (29.3 mdd).